El Somacyl asume la gestión del CTR de Soria en abril y subrogará a la plantilla
El Consorcio aprueba una subida salarial del 2,5% a los trabajadores que habían amenazado con un conflicto colectivo. La Diputación no pagará una factura de 500.000 euros reclamada por la empresa

Planta de basuras en el municipio de Golmayo (Soria)
La Sociedad Pública de Infraestructura y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl) se hará cargo de la gestión del Centro de Tratamiento de Residuos Urbanos (CTR) de Soria a partir del 1 de abril y subrogará a la plantilla.
Lo hace dos meses después de la fecha acordada y tras un problema laboral en la plantilla que amenazó con un conflicto colectivo por el impago de subidas y conceptos salariales.
El Consorcio Provincial de Gestión de Residuos esta participado por el Ayuntamiento de Soria y la Diputación, y lo preside el alcalde, Carlos Martínez.
El servicio se encuentra concesionado a una empresa, cuyo contrato ha caducado desde hace cinco años. Para la Diputación, que reivindica desde hace 6 meses a la presidencia las cuentas del CTR existe una total «dejadez del presidente», manifestó ayer el vicepresidente, José Antonio de Miguel.
El vicepresidente enumeró los incumplimientos de Carlos Martínez al frente del Consorcio que se centran la ausencia de convocatorias de acuerdo a lo que marcan los estatutos, el no dar traslado de los asuntos que se acuerdan en el seno del Consorcio y el de ocultar a la Diputación la documentación.
«La gestión ha sido nefasta», reiteró De Miguel, críticas a las que se sumó el presidente, Benito Serrano, que indicó que desde la Institución provincial se ha denunciado esta situación desde hace años.
Ayer se celebró una reunión del Consorcio en la que se desbloqueó parte de las reclamaciones salariales de la plantilla. Se acordó una subida del 2,5% con efectos retroactivos del 1 de enero de 2025. Serrano reprochó a su socio en el CTR el mensaje que comunicó a los trabajadores de que la Diputación no quería llegar a acuerdos.
«Hay acuerdos, lo que pasa es que hay que sentarse a hablar y a gestionar», puntualizó el presidente de la Diputación, que reprochó al Ayuntamiento que las reuniones de los dos últimos meses del Consorcio, incluida la de ayer, se han celebrado a petición de Diputación.
Lo que la Institución Provincial no va a pagar es una factura de 500.000 euros, que ha trasladado la empresa concesionaria en conceptos de horas extraordinarias y nocturnidad de la plantilla.
«A eso no vamos a acceder», aseveró De Miguel, que sostiene que el servicio, «con una buena gestión», no se tienen que realizar horas extra ni nocturnas.
En este sentido, desde la Diputación se lamenta la «dejadez» del Ayuntamiento que ni siquiera ha comunicado a Somacyl la encomienda que aprobaron ambas instituciones, con acuerdos concretos, en la que se indicaba que se comenzaría el uno de febrero, así como no ha realizado la tramitación para justificar una subvención de fondos europeos que ha recibido el CTR, cuyo plazo concluye en mayo «y ahora lo tendrá que hacer el Somacyl» , manifestó De Miguel, que dijo que «es el colmo y encima el alcalde de Soria me dice que no le dé lecciones de gestión, pues creo que en este caso puedo dárselas, si hay alguien que nos puede darlas es él (en relación a Martínez Mínguez)».
Al parecer en la reunión de Consorcio que se celebró ayer hubo reproches por parte de los representantes de las dos administraciones.
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El Somacyl pilotará en el CTR una inversión que superará los 15 millones de euros y que permitirá modernizar la planta y la maquinaria de las instalaciones de Golmayo que se encuentran obsoletas.
El proyecto incluye para una planta de compostaje de biorresiduos municipales, fracción orgánica recogida separadamente y residuos vegetales en los que se recogen las actuaciones de mejora y adaptación de las instalaciones existentes para realizar un adecuado tratamiento de residuos que actualmente llegan al Centro y la fracción orgánica recogida de forma separada y el sellado de la fase 1 y 2 del depósito controlado de rechazos.
Esta actividad se realizará en la actual nave de maduración afino, donde se incluirá una nueva línea de recepción y clasificación de la FORS y el nuevo afino para el compost.
Las mejoras que implementar proporcionarán una mayor eficiencia en la operación de la planta, aumentando el grado de recuperación de materiales valorizables y la adaptación de los procesos biológicos que se están llevando a cabo en la actualidad, incorporando las últimas tecnologías disponibles.