Patrimonio
El pueblo de Soria con una joya arquitectónica de notable valor que cumple cinco siglos: "Es digna de la capital de un reino"
La primera piedra de la Colegiata de Nuestra Señora del Mercado en Berlanga de Duero se colocó hace 500 años

Interior de la colegiata de Berlanga de Duero
Un proyecto fallido de reconstrucción de la vieja iglesia de Nuestra Señora del Mercado de Berlanga de Duero abrió el camino a otro más ambicioso que fue la construcción de la Colegiata que tomó el mismo nombre del anterior templo.
La primera piedra se colocó en 22 de junio de 1526. Cuatro años después, el 9 de enero de 1530 fue consagrada. Levantar el templo costó 30.000 ducados y fue una obra promovida por los señores de Berlanga, Íñigo Fernández de Velasco y María de Tovar.
El nuevo templo se levantó siguiendo los planos del arquitecto Juan de Rasines y fue su obra más relevante de todas que realizó y con ella consiguió un edificio “digno de la capital del Reino”, como así se expresó el reconocido arquitecto Sabatini, dos siglos después de su construcción.

Órgano de la colegiata de Berlanga de Duero
La Colegiata de Berlanga de Duero cumple este año su V Centenario. Con la unión de las casas de Tovar y Velasco la localidad se vio favorecida con magníficas construcciones y este templo está considerada como una joya arquitectónica y artística de la provincia de Soria. Pertenece a un estilo de transición ojival renacentista español que se caracterizan por conservar su inspiración medieval.
Es de planta de salón, de tres naves de igual altura, separadas por anchas columnas de fuste liso de gran fortaleza, un ábside, un crucero y ocho capillas laterales, colocadas una a una y tres a tres, respectivamente, en los ángulos de la cabecera y cuerpo de la cruz. Tiene tres puertas, una frente al altar mayor en la nave central y dos en los testeros del crucero.
La iglesia es rica en tallas, sepulcros y retablos que se pueden apreciar en la capilla mayor, que en su parte central tiene un gran retablo barroco y en el centro, bajo un baldaquino, se encuentra la imagen de Nuestra Señora del Mercado.
A los visitantes de la iglesia les llama la atención el cuerpo de un lagarto de tres metros disecado que cuelga de una de las paredes y su presencia ahí tiene una explicación que se encuentra relacionada con Berlanga.
El reptil rememora la figura de Fray Tomás de Berlanga, religioso de la localidad que fue obispo de Panamá y descubridor de las Islas Galápagos y que fue el que trasladó desde América el famoso lagarto que se ha convertido en todo un símbolo de Berlanga de Duero.