Langa de Duero arranca las obras de su nuevo polígono Vega de Alcozar
El alcalde aplaude el inicio de esta infraestructura que cuenta con una inversión superior a 9 millones y que supone «una bocanada de aire fresco para la comarca»

Las obras del nuevo polígono de Langa de Duero, Vega de Alcozar, ya han comenzado.
Las obras en el nuevo polígono de Langa de Duero ya han comenzado. Así lo indica el alcalde langueño, Iván Andrés Aparicio, que apunta que las máquinas comenzaron los trabajos del futuro Vega de Alcozar hace un par de semanas. Se trata de una obra promovida por la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl), en la que está prevista una inversión superior a los 9 millones de euros. El plazo de ejecución, según los tiempos manejados en el proyecto, es de 18 meses.
El regidor aplaudió el inicio de las obras: «Es una buena noticia para el municipio y para la comarca. Por su situación puede convertirse en un referente comarcal. Una fuente de empleo que nos dé un empujón. Para nosotros esta infraestructura es una bocanada de aire fresco». En la otra cara de la moneda, el primer edil de Langa reconoce que «lo que nos limita es tema eléctrico» y añadió que, en este sentido, «se necesita con urgencia la nueva estación de Zuzones para disponer de energía eléctrica en el polígono».
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Nuria Fernández
El suelo lo gestiona Somacyl, que tiene la cesión, y los precios del suelo «están rondando los 20 y 20 y pico euros el metro cuadrado con todos los servicios», indicó Iván Andrés Aparicio que aseguró que «son cifras muy competitivas a la vez que atractivas para las empresas que estén valorando en asentarse en esta zona».
Además, el regidor anunció que ya hay tres empresas interesadas en instalarse «y con suelo reservado», una muy buena noticia que confirma la importancia de esta infraestructura para el pueblo y la comarca.
La Junta indica que el desarrollo urbanístico de este polígono industrial se llevó a cabo a través de un Plan Regional y comprende los terrenos clasificados como suelo urbanizable por las Normas Urbanísticas Municipales de Langa de Duero entre los trazados de las carreteras N-122 y A-11, divididos en tres sectores independientes.
Este nuevo espacio se enmarca en la estrategia autonómica de poner a disposición del tejido empresarial suelo de calidad a precios competitivos, apostando por la eficiencia energética y las energías renovables.
La superficie total de suelo urbanizable se eleva a 482.104 metros cuadrados. Como resultado de la ordenación se originan cuatro parcelas de uso industrial con superficies que oscilan entre los 64.168 y los 172.164 metros cuadrados que suman un total de 385.635 metros cuadrados y para los usos lucrativos del sector se incluye otra extensión similar de metros cuadrados.
Entre la N-122 y la A-11
El desarrollo urbanístico de este polígono industrial discurre entre los trazados de las carreteras N-122 y A-11, divididos en tres sectores independientes.
La Consejería de Medio Ambiente emitió la declaración de impacto ambiental favorable para su desarrollo. El polígono se abastecerá de agua directamente mediante una captación superficial del río Duero (con su propia planta potabilizadora), contará con una estación depuradora de aguas residuales propia y todas las redes de electricidad y telecomunicaciones serán subterráneas.
Entre las actuaciones previstas destacan un nuevo acceso desde la N-122 mediante glorieta, la construcción de una depuradora de aguas residuales, un depósito de abastecimiento y las conexiones necesarias para garantizar el suministro eléctrico y la seguridad vial. El proyecto contempla también la construcción de nuevas infraestructuras hidráulicas, entre ellas una Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), depósitos de almacenamiento y redes completas de abastecimiento y saneamiento.
La iniciativa forma parte de un plan global de la Junta que prevé habilitar 14 millones de metros cuadrados de suelo industrial en todas las provincias de Castilla y León, con una inversión total de 250 millones. El 80% de estos espacios contará con suministro de energía verde, acompañado de ayudas directas, financiación y programas de internacionalización para las empresas que decidan instalarse.