Un proyecto social une a 12 mujeres del medio rural soriano en talleres de tejido para combatir el aislamiento

Grupo de participantes en la presentación de Aldehuela de Ágreda.
El tradicional trabajo de tejer a mano va a unir a doce mujeres del medio rural soriano que compartirán experiencias y conocimientos gracias a su participación en talleres que se convertirán en espacios de conversación y relatos de vida.
La experiencia ‘Entre Hilos y Vidas’ se presentó el día 31 de octubre en Aldehuela de Ágreda, gracias a una iniciativa del grupo de Acción Local Proynerso, la Fundación La Caixa y la Asociación Tierras Sin Males.
El objetivo no será únicamente aprender o perfeccionar técnicas textiles. Se trata, sobre todo, de generar relaciones de confianza, combatir el aislamiento y favorecer el conocimiento mutuo entre mujeres que, pese a sus diferentes orígenes y trayectorias, comparten inquietudes y experiencias.
El proceso culminará con la elaboración de un cortometraje documental y una exposición de piezas textiles y fotografías, que permitirán dar visibilidad a las participantes, sus historias y los conocimientos compartidos durante el proyecto.
Con esta iniciativa, las entidades promotoras suman esfuerzos para impulsar una propuesta que sitúa a las mujeres y las relaciones comunitarias en el centro del desarrollo rural.
En la presentación, el responsable de Tierras sin Males, Raúl Maján Navalón, Maján reivindicó también la importancia de reconocer de manera genuina los saberes de las generaciones anteriores, especialmente aquellos transmitidos por las mujeres.
Conocimientos como coser, tejer o elaborar prendas a mano, que durante décadas formaron parte de la vida cotidiana y de las economías familiares, merecen ser valorados no solo como recuerdos del pasado, sino como prácticas que siguen teniendo mucho que aportar al presente.
Por su parte, Ana Ruiz, Gerente de Proynerso, recordó el origen de la iniciativa y explicó cómo la colaboración con Tierra Sin Males ha permitido transformar una primera idea en un proyecto social que se desarrollará en el territorio.
Su intervención puso de relieve la importancia de contar con las asociaciones y las personas que conocen de cerca la realidad de los pueblos, así como de aprovechar las iniciativas que ya existen para seguir generando oportunidades de participación y convivencia.
La responsable de Acción Social de CaixaBank en Castilla y León, Natalia Díez Simancas, quien destacó la relevancia de este proyecto que es capaz de reunir tres dimensiones especialmente relevantes: el protagonismo de las mujeres, la vida en el medio rural y el encuentro entre diferentes culturas y generaciones.
Díez recurrió a la conocida historia del hilo rojo que une a las personas para compartir una reflexión especialmente vinculada al sentido de Entre Hilos y Vidas. “Cada persona tiene su propio hilo, con un color, una historia y un recorrido diferente, pero es precisamente al entrelazarse cuando esos hilos pueden formar un tejido común, diverso y lleno de riqueza”, manifestó.
Durante el acto la Asociación Sociocultural Amigos de Aldehuela de Ágreda, presentó la experiencia de Las Aldehue-LANAS, el grupo de mujeres que desde hace varios años utiliza el tejido como una forma de creación colectiva y dinamización de la localidad.
Su presidenta, Ana Bonilla explicó que Aldehue-LANAS nació en el verano de 2022, cuando diez mujeres comenzaron a reunirse alrededor de una idea que, con el tiempo, fue tomando nuevas formas. Sus primeras piezas, elaboradas mediante diferentes técnicas de tejido y unidas una a una, dieron paso a creaciones cada vez más variadas.
Mantas, decoraciones para barandillas, bancos y otros rincones del pueblo forman parte de una trayectoria que ha conseguido llevar el trabajo de las tejedoras a los espacios públicos, llenándolos de color y convirtiéndolos en lugares de encuentro.
Tras su presentación, las asistentes pudieron conocer de cerca algunas de las piezas realizadas y escuchar las explicaciones sobre las técnicas y el trabajo que hay detrás de cada creación. La experiencia de Las Aldehue-LANAS, que es anterior e independiente del nuevo proyecto, permitió comprobar cómo una actividad tradicional puede convertirse en una herramienta de convivencia, participación y revitalización de un pequeño núcleo rural.