Entrevista. César San Juan Pérez
"Poder participar en la Saca como caballista es la suerte más grande que hay"
El fruto del roble tiene un sabor amargo. El necesario para la vida. Una madera resistente, y acogedora, y hojas perennes. Ésas que lo hacen tan humano como lo es la fiesta. Lo sabe bien este hombre, huérfano en varios frentes, con San Juan en el DNI y una savia en vena recia, permanente, pura sangre que lo sustenta. En Valonsadero hay un roble, dos caballos y un hombre. (Y toros, una honda cañada y una Saca imperturbable). Y César.

César San Juan