Heraldo-Diario de Soria

Entrevista

Radiografía a una pasión taurina: «Sigo enganchado a los toros desde bien pequeño y creo en los valores de la tauromaquia»

Y el verbo se hizo toro y habitó en este ser de linaje puro y hambre de campo o buena plaza. Hijo de su padre y espíritu taurino, de los que miran de frente y abarcan un cosmos, estamos con José Luis Chaín García y el tiempo de faena se nos queda corto. Justo para hablar de San Juan; el Toro de Plata que el presidente de la Peña Taurina Soriana ganó este año; del Toro Jubilo; y de una propuesta para el toro celtíbero de Soria. A ver si hay guante.

José Luis Chaín, bajo el muy taurino Arco del Cuerno, en Soria

José Luis Chaín, bajo el muy taurino Arco del Cuerno, en SoriaMONTESEGUROFOTO

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P. Usted persigue toros, los cuenta, los vive, los ve... ¿qué verbo es más cierto?

R. Los vivo digamos. Quizá sentir también. Siento los toros desde pequeño; es comulgar con los valores de la tauromaquia. Estoy enganchado y desde bien pequeño sigo creyendo en ello.

P. Estará conmigo en que no es un buen momento.

R. Depende de para quién. Para la tauromaquia es un gran momento. (¿Me lo explica?). Como todo en la vida, hay corrientes, favorables unas y otras no. Y a las corrientes menos favorables sus predicamentos se les están volviendo como un boomerang. Es como el jardín del Edén y la manzana prohibida: basta que nos prohíban algo para tener más auge. Y me refiero a la tauromaquia, basta que la estén atacando, politizando, que es la verdadera desgracia... La tauromaquia no es de izquierda o derecha, de arriba o de abajo, es del pueblo, de todos, pero que se esté utilizando así no es nada bueno. La contrapartida de ese efecto boomerang es que la juventud está volviendo a los toros y llenando las plazas a rebosar. Están interesando a gente que antes no lo estaba y hay unos que se quedarán y otros no. La tauromaquia goza de una buena salud, gracias si quieres a los movimientos antitaurinos.

P. ¿Cuáles son las siglas del mundo del toro si es que las tiene?

R. Lo que enseñan en las escuelas. La tauromaquia es una escuela de vida. Hay gente que quiere ser torero y que no llega por diferentes motivos, pero están aprendiendo los valores. No habrán llegado a vestir traje de luces ni a cotas muy altas y han seguido otros caminos, pero esos valores duran para siempre. (¿Y?)

R. El mundo del torno no tiene siglas y ahí está la historia. Lo que ocurre es que hay sectores empeñados en borrar la historia. La historia está ahí para aprender de ella, volver a repetir pasajes positivos para el ser humano y la sociedad y para no repetir los negativos. A la tauromaquia se han arrimado personajes de toda índole y la han rechazado también de toda índole. Es plural, es del pueblo y mientras el pueblo quiera habrá tauromaquia. Y si hay un solo aficionado y un toro que torear seguiremos toreando.

P. Cuénteme, ¿por qué no fue torero?

R. Porque me falta valor. Ya desde chiquitito, recuerdo que en el colegio nos preguntó un profesor, don Plácido, qué queríamos ser de mayor. Yo enseguida dije vaquero porque me salió esa palabra, pero no era el vaquero del far west. Identificaba ese espíritu con la crianza del toro bravo, ganadero. Pero era algo que requería mucho dinero y una situación económica que no tenía... Bueno, me he quedado en aficionado y con mucho orgullo.

P. Con permiso de Rafael Chaín siempre nos quedará Luis Cabrejas. ¿Sabe de lo que hablo?

R. Sí, por supuesto. Luis Cabrejas fue un hombre tremendamente aficionado y uno de aquellos 527 socios fundadores de la Peña Taurina Soriana, que se abrió en 1954, aquel 28 de febrero, en el salón de Higiene y Sanidad. La reunión fue el 28 y abrieron todo el mes de marzo para que quien quisiera se apuntara y se considerara a aquella masa que se iba apuntando como socio fundador. Después, a partir de abril, serían socios de número. Luis, que en paz descanse, estaba en aquella nómina y fue socio de honor hasta su fallecimiento y uno de los pilares de que la Peña Taurina Soriana siga hoy adelante.

P. Le digo varios nombres y usted añada...

Rafael Chaín. Mi padre, mi precursor en la tauromaquia. Uno de los cuatro puntales de afición.

Rubén Sanz. Pasapalabra.

José Luis Palomar. Un referente en la tauromaquia que ha llevado el nombre de Soria muy alto.

Toro Jubilo de Medinaceli. Un rito que debe perdurar por los siglos de los siglos.

P. El apellido Chaín es casi un monumento taurino en Soria.

R. No debo ser yo el que lo diga. Es un honor. Siempre digo que yo estoy aquí por mi padre, que me inculcó esta afición. Soy el único soriano de la dinastía. Me refiero a que mi abuelo, José María Chaín, era de Segovia, en algunos sitios toreó, montaba a caballo... pero su herencia la viví muy poco porque su muerte me pilló con cinco o seis años. Y luego mi padre fue quien me transmitió el tema. Estoy haciendo un libro que sería la continuación de La tauromaquia en Soria, de Segundo Ayllón, desde 1985 hasta nuestros días y la dedicación es clara: "Gracias a mi padre, Rafael, que me llevó de niño a los toros". No soy yo quien debe decir nada. Eso es la historia, la gente de la sociedad con la que convivo la que diga una cosa u otra. Lo que sí puedo decir es que llevo el apellido Chaín muy a gala.

P. ¿Qué es el hombre al toro?

R. Su otra mitad, digamos. El hombre aprende del coraje del animal, aprende a contrarrestarlo, a burlarlo -que no burlarse de él-, aprende muchos valores que le van transmitiendo en los escasos 20 minutos que dura la lidia, que le va en ello la vida. Aprende de lo que el toro le va dictando; el toreo es responder al dictado de un animal; si no te dicta cosas o tú no las interpretas bien puede llegar la tragedia.

P. ¿Qué tiene el animal de humano?

R. Ahí me resisto a humanizar a un animal. Cada uno tiene sus posiciones; yo me resisto a ello.

P. La solución a la inquina hacia lo taurino. Una propuesta.

R. Viendo por dónde vienen los movimientos animalistas, solución como tal no hay. No es solo sobre tauromaquia, es a nivel más global. Quieren estandarizar esta sociedad de cómo la conocemos y vivimos. Se pretende hasta acabar con el concepto familia, la España rural... Homogeneizar todo en un pensamiento único. Nos quieren quitar identidad.

P. No sé por qué preguntarle primero, por el Toro Jubilo, el cordero halal o por qué apenas hay críticas contra esta tradición musulmana en suelo patrio. Empiece por dónde quiera.

R. Yo me quedo con el Toro Jubilo. No quiero ni debo entrar en otras culturas, que respeto, comparta o no. Me quedo con mi cultura, mi religión y mi sociedad. Lo demás... siempre y cuando no quieran venir a que pensemos como ellos, todo irá bien.

P. Lo decía por las reiteradas críticas contra la tradición del Jubilo de Medinaceli y ninguna hacia el sacrificio halal, respetables ambas.

R. Creo que eso es miedo. No hay reaños para entrar a oponerse a todo eso. En el Toro Jubilo creo que la polémica es de menesterosos. Nosotros no les necesitamos. Como decía Víctor Barrio, la tauromaquia más que defenderla hay que enseñarla, que es lo que debemos hacer. Y seguir caminando con la mirada en el horizonte y sin mirar a los lados. Cada uno que haga lo que mejor crea conveniente y sobre todo en paz.

P. Vamos a las fiestas de San Juan. Medio minuto para que retrate su Saca ideal.

R. Mi Saca ideal tendría que ser a la antigua. Realmente lo que es una Saca, sacar a los animales del monte para traerlos a la ciudad, sería al paso y despacito. Cumplir el rito y el destino, que los toros lleguen a la plaza y punto. Sería mi Saca ideal, pero soy consciente de que hoy en día es imposible, por la masificación, los motores, por muchas cosas.

P. Hablando de retratos. La cámara es una extensión suya en fiestas. ¿Cuántas fotos acumula?

R. No las tengo calculadas. Pero sí te digo que en una corrida de toros llego a tirar más de 2.000 fotos en la plaza. Y lo guardo todo, buenas, malas, desencuadradas... así que tengo unos cuantos discos duros.

P. Vive entregado a las fiestas de San Juan muchos meses del año. ¿Cuántos Toros de Plata (concurso) lleva escritos y carteles diseñados?

R. Carteles no sé, quizá entre 15 y 20, porque también he tenido parones. Me metió el gusanillo el difunto Diago, con su cartel Embajador sanjuanero, de aquella exposición de 1976. La vi, me llegó y desde entonces, a mi manera, me he ido presentando con altibajos. Y en cuanto al Toro de Plata, cuatro veces y ya con final feliz en este 2025, con Alma sanjuanera.

P. Tiene un blog, ha sido colaborador taurino de medios, ahora está escribiendo un libro... ¿De qué se ha quedado con las ganas?

R. Con las ganas estoy para terminarlo. Quedarme con las ganas quizá de hacer más dinámico el blog. Tengo un dominio, que es soriataurina.com, pero no con contenido. Donde me manejo es en mi perfil de Facebook y en la página de soriataurina, también de Facebook. Quizá tener un blog más dinámico.

P. En su día siempre hay toros. ¿Ni uno solo ha dejado de pensar en ellos?

R. No. Es una pasión y es tan sencillo como eso. No tengo la tauromaquia en mi cabeza en todos los minutos, pero raro es el día en que no me surge algo. Y ahora que estoy jubilado desde hace cuatro años tengo más tiempo.

P. Peña Taurina Soriana...

R. (Corta y empieza un poema). ... "Soñadora de laureles / en una tarde gitana con perfume de claveles. Peña de amigos que junta la incierta suerte del toro, grupo entusiasta que apunta divisa azul verde y oro / que dice esperanza y alegre ilusión / moneda corriente en pura afición". Sigue el pasodoble, pero con eso me quedo... Es un pasodoble con música de Santiago Bartolomé y letra de Florentino Blanco. Se titula así, Peña Taurina Soriana, y lo tenemos dedicado desde poco tiempo después de estrenarse la peña, en 1954. Se estrenó en Madrid y también por una rondalla en Radio Juventud de Soria, cuando estaba en el Palacio de los Condes de Gómara. Es parte de la letra del pasodoble.

P. Iba a preguntarle para qué sirve una peña como la suya.

R. Para fomentar la afición por lo que nos une, en este caso la tauromaquia. Para vivirla, para transmitirla, cuidarla, hacer actividades. Para ir a la casa de toro, que es su hábitat, la ganadería. Lo recomendaría a cualquiera que quiera opinar, aunque no piense en acercarse a la tauromaquia. Ir a una finca, ver cómo vive el toro y qué se hace con él, cómo lo aman, cómo lo quieren. Es un animal seleccionado, por su bravura, para ese único fin. Si no, no tendría razón de ser.

P. ¿Cómo de bien o mal avenidas están? Hablo de las peñas taurinas de Soria.

R. En líneas generales, bien. Y sin ánimo de polemizar ahí lo dejo.

P. Proponga el toro de Osborne en la geografía provincia. ¿Cómo de bien o mal quedaría en Soria?

R. Creo que quedaría bien. Lo que ocurre es que nosotros, además del Caballito de Soria, tenemos algo que la peña hemos instaurado hace cuatro o cinco años, que es el Toro celtíbero, y eso es más nuestro. A fin de cuentas, el toro de Osborne viene de una firma comercial y el toro celtíbero no y es nuestro. La peña lo entrega en uno de sus premios. Esta tarde lo entregamos (por el viernes 28 de noviembre) a Sergio Pérez de Gregorio. Sí, sí animaría a poner un toro celtíbero a gran escala en Soria.

P. ¿Quién era su héroe de niño y no me diga que Manolete?

R. Bueno... Pues es que sí he crecido con la figura de Manolete. Luego ya, más leído, ahí están Joselito el Gallo y Juan Belmonte. Cada época ha tenido lo suyo. Toda la historia del toreo, de 1700 para acá, está plagada de etapas y evoluciones que nos han llevado al toreo de hoy. Admiro a todos los toreros sin excepción alguna. 

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