Victoria, 3-1, del Numancia ante el Salamanca CF UDS
El equipo soriano suma tres puntos en Los Pajaritos con los tantos de Jony, dos, y otro de Héctor Peña

Los jugadores del Numancia celebran uno de sus goles ante el Salamanca CF UDS.
El gol lo cambio todo. La efectividad por fin cotiza al alza en el Numancia, agarrado a su eficacia anotadora y a su ejercicio defensivo para doblegar, 3-1, al Salamanca CF UDS cuando antes se le torcía su respuesta en la portería contraria.
Tres goles en un solo partido resulta elocuente para describir el giro experimentado tras el empate frente al último clasificado y la victoria contundente, con todos sus matices y detalles, frente a uno de los gallitos de la competición.
El fútbol, impredecible e ingobernable, sigue unos derroteros no augurados. Fluye a su libre albedrío y lo que ayer era negro, hoy no lo es tanto. Todavía resta un mundo y quedarán momentos para festejar y para lamentar.
De momento, los tres puntos son muy bien recibidos y a partir del gol, los cambios deben materializarse con el tiempo. El terreno de juego será el laboratorio de Ángel Rodríguez y su cuerpo técnico. Dichoso aterrizaje en el Numancia en su debut como técnico rojillo.
Darle continuidad será más complicado y el objetivo a cumplir. El desafío es de primer nivel y de enorme atractivo.
Cumplidos los diez minutos, el Numancia encontró el gol y con él la tranquilidad, la mejor respuesta para su estado anímico. Despejando dudas. El cambio de rumbo, en los primeros instantes. Las variaciones centradas en la presión arriba y en llegar cuanto antes al área rival, la verticalidad a la que aludía el nuevo técnico, lo más reseñable.
Desde su alineación pocas variantes respecto al último enfrentamiento: Joel, en la portería, y Danese y Bonilla, en la defensa. La revolución no se ha manifestado como tal, poco intervencionismo a nivel nominal en el equipo titular.
No más que en algunas de las alineaciones anteriores de Abel Segovia. El escaso tiempo para el ensayo no era el mejor de los asesores. Los conceptos introducidos y la respuesta de los jugadores tienen un valor superior.
Los mimbres son similares, es la plantilla con la que debe trabajar. La forma de su juego y la manera de utilizarla y manejarla es lo que debe variar para encontrar su peso en la competición, alejándose de la vitola de equipo mutante, poco intenso y nada efectivo. Sin mucho protagonismo para bien en las áreas.
De eso se trataba desde el inicio del enfrentamiento: poner en apuros al rival y que no se sintiera cómodo. El Salamanca lo notó. En los primeros minutos sufrió la presión del Numancia, más intenso y agresivo y con más intención de llegar al área contraria y más rápido. En defensa, poco o nada.
Las acciones a balón parado se convirtieron en la única baza del conjunto charro, sin noticias de su presencia hasta bien entrado el primer acto del enfrentamiento. En esta fase del encuentro, el grupo de Ángel Rodríguez lo intentó, sin grandes ocasiones, y sí con más intención. Juancho, Jony, Jannick o Bonilla lo rondaron.
El acierto se trabaja y no surge por generación espontánea. Los protagonistas se retiraron a los vestuarios con el enfrentamiento abierto para los dos equipos: uno con menos dudas tras su gol y el otro con muchas por no encontrar la vía de la neutralización.
Si el primer gol de Jony trajo tranquilidad a un equipo necesitado de encauzar un partido con claridad en Los Pajaritos, el segundo recién iniciada la prolongación, obró como un bálsamo, aunque rebajado acto seguido por la roja directa a Cristian Delgado. En inferioridad, al Numancia no le quedó otra que guardar el botín.
Ejercicio defensivo completo. Una de las premisas del nuevo cuerpo técnico, exigente con sus efectivos a la hora de incorporarse a las labores de defensa. Héctor Peña, asistente a Jony en el primer tanto, cambió el rol en el segundo. El delantero le pasó y él no desaprovechó semejante regalo. Remate y más cerca la confirmación del cambio. El gol lo hizo posible.
Acorralado en su área, el tercer gol, segundo de Jony, aclaró el desenlace del partido. La victoria se acercó un poco más, bastante más. El Salamanca no cejó en el empeño. Durante la primera mitad apenas apuró al Numancia. En la segunda, llegó con mucho más peligro. Joel acreditó algunas acciones de mérito y el palo también contribuyó a que no se acortara el marcador.
La ventaja se redujo en la recta final del encuentro con el tanto visitante de Javi Delgado. La intención de remontar el marcador encontró la recompensa del postrero gol. Poco más. No quedaba tiempo para voltear el marcador.
El Numancia ofreció una versión de contención ordenada, pese al gol final, y por momentos, muy escasos, salidas al contragolpe. Así se gestó el tercer tanto. Jony se lo trabajó en solitario dejando atrás a dos contrarios y cruzando el balón a uno de los palos de la portería visitante donde nada pudo oponer su guardameta.
Victoria de mérito en una semana convulsa para el conjunto soriano, capaz de girar su rumbo pese a que aún resta un mundo por delante con solo siete partidos disputados.