Fútbol / Segunda Federación
El Numancia necesita ganar al Valladolid Promesas para volver a ser equipo de promoción
Los rojillos quieren encadenar dos victorias para poner fin a su mala racha como visitantes

El Numancia busca dos victorias seguidas para dormir en zona de play off.
El C.D. Numancia olvidaba el ascenso directo y se centra ya exclusivamente en meterse en el play off para, por el camino más largo, poder dar el salto a Primera Federación. Para meterse entre los cinco primeros se antoja vital el partido de esta tarde en los Anexos del José Zorrilla ante un Valladolid Promesas que está metido en la pelea por mantener la categoría y que en las últimas semanas había reaccionado dejando atrás los puestos de descenso.
Los tres puntos de tierras pucelanas son de capital importancia para un Numancia que necesita encadenar una serie de buenos resultados para espantar todas las dudas que le han venido asaltando en las últimas jornadas. La victoria del pasado fin de semana ante el Burgos B debe ser el primer paso para que en estos dos meses de competición los rojillos describan una trayectoria ascendente.
La primera bala por subir de categoría ya está usada y ahora hay que apelar a la munición de la recámara para mirar a la Primera Federación. La empresa no es nada sencilla para un Numancia que durante el invierno se ha dejado demasiados puntos por el camino. El reto es alargar la temporada a un mes de mayo en el que no siempre triunfan los que llegan en mejor predisposición.
Este Numancia estaba confeccionado para ser primero, pero ante las circunstancias se tiene que saber adaptar a las nuevas exigencias. Capacidad camaleónica para enfocar la promoción de ascenso como otra alternativa para subir. Eso sí, los de Ángel Rodríguez tienen que ganar lejos de Los Pajaritos, una situación que no conocen desde el pasado 7 de diciembre y el curso ya navega por el segundo fin de semana de marzo.
El Numancia no tendrá un rival nada sencillo por lo que se juega en la zona baja de la tabla. Una Valladolid Promesas capaz de lo mejor al tener una gran pegada en ataque con jugadores que son desequilibrantes y un filial blanquivioleta que también es capaz de lo peor debido a su endeblez defensiva. La cara y la cruz de equipo que si tiene el día puede amargar la vida a cualquiera.