Heraldo-Diario de Soria

La falta de fármacos se ensaña con las farmacias rurales

El desabastecimiento de ciertos medicamentos provoca la fuga de pacientes/ El problema se ha generalizado y en algunos casos obliga a acudir de nuevo al médico

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MILAGROS HERVADA
Soria

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El desabastecimiento de medicamentos está generando verdaderos problemas en las farmacias, especialmente en las del medio rural, con menor capacidad de estocaje y unos ingresos más reducidos. Son varias las referencias que faltan desde hace semanas y los dispensarios en la provincia de Soria lo están notando en grado sumo. «He perdido media docena de pacientes por este tema», asegura una farmacéutica que evidencia las consencuencias del desabastecimiento. «Si no encuentran aquí lo que buscan, van a farmacias más grandes donde, por lo general, han tardado más en quedarse sin abastecimiento, y una vez allí ya se proveen del resto de medicamentos, aquí no vuelven», se lamenta esta profesional que mantiene una farmacia en el medio rural.

La lista de referencias a las que afecta el desabastecimiento es amplia, hasta 400 en todo el sistema nacional, apunta el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Soria, Javier Alonso, pero en el caso de la provincia los más demandados (y con dificultades para encontrarlos) van desde el ya habitual en estos problemas Adiro, además de Sutril Neo, Nolotil, Dalsi, Adalt Oros o Uralyt Urato, según confirman desde el Colegio profesional. La mayoría de ellos son fármacos para crónicos, utilizados por personas mayores que llevan años con esa medicación y no desean cambiar aunque exista la posibilidad de utilizar un genérico, pero en algunos de ellos ni siquiera son intercambiables por especialidades genéricas.

Adiro se prescribe principalmente para la prevención de accidentes y enfermedades cardiovasculares.

Sutril Neo está indicado para tratar la retención de líquidos causada por insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad renal o enfermedad hepática. También puede tratar la hipertensión arterial solo o en combinación con otros medicamentos. El Adalat Oros está indicado para el tratamiento de la hipertensión arterial y de la angina de pecho crónica estable (angina de esfuerzo), y el Uralyt Urato para disolver los cálculos de ácido úrico y prevenir su formación. El Nolotil es un calmante y el Dalsi un antiperético, analgésico y antiinflamatorio. «Cuando el medicamento se puede sustituir por un genérico no hay mucho problema, aunque no siempre el paciente está dispuesto», aclaran los farmacéuticos. «Les cuesta cambiar», añaden, evidenciando el «malestar y cabreo» de los clientes cuando se encuentran que no pueden tener acceso a su medicamento de siempre. «El Dalsi también sustituir por un genérico, pero a muchos niños no les gusta el nuevo sabor y por eso vuelven a pedir Dalsi», matizan los profesionales.

Con todo, la situación más complicada se genera con medicamentos como Adalat Oros o Uralyt Urato, que no tienen genérico, lo que implica que el paciente tenga que volver al médico, en este caso un especialista por el tipo de enfermedades para las que está prescrito. «Hay gente que ha tardado un mes en tener la cita del especialista», comenta uno de los farmacéuticos consultados, con lo que ello implica para el tratamiento terapéutico. «Nosotros podemos cambiar los genéricos, pero cuando no hay es el médico el que debe prescribir otro medicamento que se pueda encontrar en las farmacias», señalan. «Supone un problema horroroso», recalcan, «y a la población la tenemos enfadada».

El presidente del Colegio de Médicos apunta que este problema ya se produjo en verano, por una bajada del abastecimiento debido a las vacaciones en los laboratorios y a un aumento de la demanda por la llegada de población visitante. En septiembre se subsanó pero en octubre la situación ha vuelto a complicarse. «Otros años era más específico, pero en esta ocasión es general, afecta a más número de moléculas», explica.

En el caso de las farmacias rurales las consencuencias son aún peores y sus titulares son conscientes. «Nosotros no podemos tener un gran estocaje como hacen las farmacias grandes, y tampoco hacemos grandes pedidos con los clientes que tenemos, por eso, como es lógico, los laboratorios prefieren suministrar las que tienen más pedidos que no a los que somos tan pequeños», comenta una de las farmacéuticas del medio rural de Soria, que exige soluciones cuanto antes para que la situación de viabilidad no se vea comprometida.

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