Entierran en el cementerio de Soria al cubano asesinado y descuartizado en el crimen de Tajueco
El caso no está cerrado y pasa al Juzgado de Almazán donde sigue en fase de instrucción. Allegados a la víctima sepultan sus restos en el cementerio de la capital

La Policía buscó a la víctima durante casi un año, en Tejado y también en Andaluz.
El cubano asesinado en Soria y cuyos restos fueron encontrados bajo el suelo del cementerio de Andaluz hace ahora un año ha sido enterrado hace unos días en el cementerio del Espino, en la capital. El suceso, como se recordará, se hizo público en diciembre de 2024 tras la detención de dos personas, un vecino de Tajueco y una mujer, también cubana, por la muerte de J.L.P.O y tuvo un gran impacto mediático por las circunstancias de los hechos de un caso, aún no cerrado y en fase de instrucción. De un lado, el cuerpo de la víctima había sido descuartizado y lo único que se encontró fue el torso. De otro, la compleja relación que habían mantenido los tres implicados en los hechos, que la Policía llevaba investigando desde hacía un año antes de las detenciones.
Y en tercer lugar, la difusión de unas fotografías de Google Maps que en 2024 fotografió al detenido con un bulto de apariencia humana metiéndolo en un coche. Fue en Tajueco, donde residía y era conocido como 'el lobo'. A partir de entonces, el 'lobo de Tajueco' y también 'el asesino de Google'.
Circunstancias suficientes las anteriores de un true crime detrás del que se encuentra el pesar de un primo de la víctima, gracias al cual se destapa lo sucedido, M.A.: una denuncia de este familiar ante la Policía en Soria, en noviembre de 2023, y su insistencia en que a J.L.P.O. le había ocurrido algo fue el detonante de la investigación.
«Al principio me costó un poco que me tomaran en serio; pensaron que era un caso más de desaparición voluntaria. Yo sabía que no era así porque mi primo era muy serio», recuerda el familiar, que hace dos semanas asistió al funeral de los restos en el cementerio de la capital, donde recibió sepultura en «un acto muy privado».
Soria
El ADN confirma que el torso hallado en Andaluz es del cubano desaparecido en 2023
Heraldo-Diario de Soria
M.A. declinó ahondar en cuestiones relacionadas con la investigación del caso argumentando que no estaba cerrado y que el trámite judicial continúa. Sí confirmó que había recibido citaciones del juzgado para ir a declarar, pero rehusó hablar sobre la víctima en el sentido de si se habían encontrado más restos, además del torso hallado en el cementerio de Andaluz.
Fuentes jurídicas cercanas al caso consultadas por este medio indican que apenas hay novedades con respecto a los principales aspectos, ya conocidos hace un año cuando el caso saltó a la opinión pública. En este sentido explican que el asunto se encuentra aún en fase de instrucción y que todo apunta que finalmente el juicio se desarrollará con un jurado popular.
A decir de estas mismas fuentes aún restan varias cuestiones que dilucidar antes del juicio ya que, por ejemplo, aún no hay resultado de la autopsia definitiva. Mientras, los dos únicos acusados del crimen permanecen en prisión provisional, ella en la prisión de mujeres de Zuera (Zaragoza) y él en la prisión de Las Casas, en Soria.
El caso se lleva desde el Juzgado de Almazán -agregaron-, aunque inicialmente estuvo en el Juzgado de Instrucción número 1 de Soria. Fue en éste donde la detenida prestó declaración, según trascendió en su momento. El detenido se había acogido a su derecho a no declarar. Inicialmente ambos están en prisión como autores de un presunto delito de detención ilegal y homicidio o asesinato, no determinado por la investigación en su momento. Ella habría responsabilizado al hombre de la muerte del cubano, según recogió este medio entonces de fuentes de la investigación.
El primo de la víctima lamenta que no pueda personarse como acusación particular, puesto que, a pesar de tener un estrecho contacto con su primo, no es familiar directo. Manifiesta estar de acuerdo con cómo se está llevando el caso, aunque se muestra algo quejoso por el hecho de poder ser Acusación particular. «Las madres son hermanas y nos criamos juntos de niños», cuenta M.A., añadiendo que la abuela de la víctima desconoce lo sucedido. «Si lo supiera serían dos tragedias, porque se crio con ella», concluye.