La advertencia veterinaria sobre un líquido común en invierno que puede envenenar a tu perro: «La intoxicación es grave»
Grupounavets alerta sobre los riesgos reales del invierno para los animales de compañía, en especial cachorros y razas pequeñas, e insiste: «Cuidado especialmente con los animales más pequeños»

Los paseos en invierno deben ser más cortos y frecuentes para evitar que los perros pequeños pierdan temperatura corporal.
Cuando el termómetro baja, los riesgos para los perros suben. No es solo una cuestión de abrigo o incomodidad: el invierno puede suponer un problema serio para su salud. En un vídeo reciente, los veterinarios de Grupounavets han lanzado un mensaje directo y contundente: «Los perros de razas pequeñitas están mucho más cerca del suelo, con lo cual pierden temperatura mucho más rápidamente», lo que los convierte en los más vulnerables.
Los cachorros, los perros pequeños y aquellos con poco pelaje están expuestos no solo a pasar frío, sino a desarrollar afecciones respiratorias y problemas cutáneos si no se toman precauciones concretas.
El verdadero riesgo del frío: no es solo que tiemblen
«Con temperaturas de 1 bajo cero, hay serios problemas para un animal pequeño o un cachorro», advierten. Aunque los perros y gatos se protegen del frío con su pelaje, este no es suficiente en determinadas condiciones climáticas. La proximidad al suelo acelera la pérdida de calor, y la exposición prolongada puede provocar desde hipotermia hasta infecciones respiratorias.
El aire frío y húmedo, señalan desde Grupounavets, «produce más traqueobronquitis, más faringitis, y existe también la posibilidad de neumonía». Por eso recomiendan ajustar la rutina diaria: «hacer paseos más cortos y más frecuentes» para minimizar el tiempo de exposición sin renunciar a la actividad física.
Almohadillas agrietadas y otras heridas invisibles
Las patas de los perros sufren especialmente durante el invierno. Nieve, hielo y sal en las aceras pueden agrietar las almohadillas, provocar lesiones e incluso infecciones. «Es importante usar botines o calcetines, y también podemos aplicar alguna crema para evitar las grietas», explican los expertos.
Pero no basta con proteger: también es clave la limpieza tras cada paseo. «Al llegar a casa, limpiar bien las almohadillas y la tripa, el abdomen de nuestros animales de compañía» es una recomendación que puede parecer menor, pero que previene infecciones y elimina residuos peligrosos como sal o anticongelante.
El anticongelante: un veneno con sabor dulce
Uno de los mayores peligros del invierno para los perros no es evidente a simple vista: el líquido anticongelante que puede quedar en la calle, proveniente de coches aparcados o fugas. «Tiene un sabor dulzón para los perros», explica Grupounavets, «entonces muchos de ellos lo ingieren» sin que los dueños se den cuenta. Y el resultado puede ser letal: es una de las intoxicaciones más graves y rápidas si no se detecta a tiempo.
Evitarlo requiere vigilancia y limpieza. No dejar que los perros laman el suelo, revisar sus patas al volver a casa y mantenerlos alejados de garajes y zonas de aparcamiento son precauciones básicas pero efectivas.
Protegerlos es sencillo si sabes cómo
El mensaje final de los veterinarios es claro: «Ahora que llega el frío, cuidado especialmente con los animales más pequeños». Su tamaño y fisiología los hacen más frágiles, pero con pequeñas acciones cotidianas (ajustar los paseos, proteger sus patas, limpiar bien al regresar, y estar atentos al entorno) se pueden prevenir los riesgos más serios del invierno.