Infraestructuras
El ‘adjudicatario’ del aeródromo explora dejar Soria por el bloqueo del proyecto
Usado for Sale asegura que tiene el visto bueno de AESA para asumir la gestión desde el pasado mes de agosto, pero falta el permiso de la Junta: «Es inaudito, entre unos y otros, la casa sin barrer»

Carpa instalada en el aeródromo para el mantenimiento de aviones.
El bloqueo del proyecto del aeródromo por la ‘guerra’ de competencias entre la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa) y la Junta de Castilla y León amenaza con sepultar el futuro del Aeroparque Tecnológico y devolver al propio aeródromo de Garray a la casilla de salida. Si hace unos días Somacyl ya advertía que los fondos reservados a la ampliación de la pista, más de 5 millones, podrían acabar en otros proyectos, ahora es el adjudicatario de la concesión de la infraestructura, Usado for Sale, la que asegura que ya explora otras instalaciones similares para desarrollar su proyecto empresarias dada la situación del aeródromo soriano.
Fue aproximadamente en el mes de abril de 2025 cuando Usado for Sale resultó adjudicataria de la gestión del aeródromo de Garray en sustitución de AirPull poniendo fin a un proceso tortuoso con hasta tres licitaciones. Sin embargo, si la adjudicación ya resultó un tanto rocambolesca con un proceso desierto y otro descartado por ‘sólo’ ofrecer 1,20 euros, aún más extraño es que la empresa aún no ha tomado posesión del aeródromo nueve meses después. El problema, como no, las competencias.
El responsable de Usado for Sale, Daniel Vega, explica que aún carece de la autorización para asumir la gestión, un proceso que «en condiciones normales valía con una declaración y se solucionaba en 30 minutos». En el caso de Soria la batalla entre Aesa y la Junta ha bloqueado el traspaso. «Ahora mismo, el aeródromo de Soria es una instalación que carece de cualquier tipo de control», lamenta.
Usado inició la tramitación con Aesa y, según relata Vega, desde el pasado 18 de agosto –hace 5 meses– cuenta con un documento de la Agencia Estatal en la que avala el cambio de gestor y asegura que cumple los requisitos. Sin embargo, para hacer efectivo el cambio «necesito la autorización de la Junta». «Tengo la resolución técnica favorable, pero nadie me da el permiso, es inaudito», lamenta añadiendo que «entre Aesa y la Junta, la casa sin barrer».
El aeródromo está en un «limbo» y su proyecto para Soria, también. Vega afirma que tenía previsto una inversión de unos 700.000 euros para el aeródromo de cara a «posicionar Soria como destino» para, sobre todo, pilotos de Francia y Alemania, evitando el desplazamiento hasta Madrid. Además, los gestores de Usado están vinculados a «un club aéreo» con 300 socios y tenían intenciones de celebrar ferias, actividades y convertir el aeródromo en un importante centro de mantenimiento.
Todo eso está en el aire, y el propio Vega reconoce que ante la situación de bloqueo incluso están explorando otros aeródromos similares donde poder desarrollar su proyecto empresarial. «Todo está paralizado», insiste. Usado for Sale también está dispuesta a analizar su todo este tiempo en el que su proyecto para el aeródromo ha estado paralizado por causas ajenas a la empresa puede general algún tipo de compensación para la firma. «Diputación dice que va a depurar responsabilidades, pero aquí hay algo que deberían resolver, no puede ser que todo el mundo se lave las manos», critica.
Vega indica que ahora mismo la actividad del aeródromo debe limitarse al mantenimiento del avión mauritano que realizada otra empresa, Waterproof, que alcanzó un acuerdo con Diputación para el uso de las instalaciones. Usado for Sale fue quién ofreció Soria a Waterproof, pero la falta de capacidad para obrar como gestor provocó que esa empresa buscara otro tipo de acuerdo con la Diputación.
El conflicto entre Aesa y la Junta viene por la competencias en este tipo de instalaciones. La Agencia estatal considera que le corresponde al Gobierno autónomico en virtud de la última reforma del Estatuto de Autonomía, una posición que viene ‘respaldada’ por un informe de la Abogacía del Estado. La Junta, por su parte, insiste en que esa competencia no se ha cedido por el cauce habitual, es decir, por la comisión de transferencia y con un análisis y traspaso de costes y personal. En ese impass se encuentra atascada tanto la ampliación de la pista como el cambio de gestor del aeródromo de Soria.