El fin de semana de junio que convierte a este pueblo de Soria en una escapada irresistible gracias a su feria del vino y la artesanía
La Feria del Vino y Productos Artesanos convierte a San Esteban de Gormaz en uno de los destinos imprescindibles de comienzos de verano para amantes del vino, la gastronomía y las escapadas con encanto

Ambiente en la Plaza Mayor de San Esteban de Gormaz durante la Feria del Vino y Productos de la Tierra, con puestos de degustación frente al ayuntamiento
San Esteban de Gormaz tiene algo que engancha. Quizá sea su puente medieval sobre el Duero, sus calles con siglos de historia o esa sensación de que aquí el tiempo se toma las cosas con calma. Pero hay un momento del año en el que este pequeño municipio soriano vive uno de sus fines de semana más animados del año. Durante dos días, el vino, la artesanía y la gastronomía se convierten en protagonistas absolutos. Y ese momento vuelve en junio con la Feria del Vino y Productos Artesanos, una cita que ya tiene fechas confirmadas: 13 y 14 de junio.
Aunque el programa oficial aún no se ha presentado, la experiencia de ediciones anteriores permite anticipar lo que muchos consideran uno de los planes más atractivos de comienzos del verano en Castilla y León. Un evento que reúne bodegas de la Ribera del Duero, productores artesanos y numerosos visitantes que buscan una escapada diferente.
San Esteban de Gormaz y la Feria del Vino que transforma el pueblo
Durante un fin de semana al año, San Esteban de Gormaz se convierte en un pequeño epicentro del enoturismo. Las plazas y calles del casco histórico se llenan de casetas donde bodegas de la zona ofrecen degustaciones y explican el carácter único de los vinos elaborados en esta parte de la Ribera del Duero.

En San Esteban de Gormaz todo está preparado para acoger este fin de semana la feria.
Aquí el visitante puede hablar directamente con los productores, descubrir pequeñas bodegas familiares y entender por qué esta zona tiene una tradición vitivinícola que se remonta a siglos atrás.
En ediciones anteriores, la feria ha reunido a bodegas de la ribera soriana del Duero junto a productores agroalimentarios y artesanos de la zona, que ofrecen degustaciones de vino y productos de la tierra en distintos puestos instalados en el casco histórico. El programa suele completarse con actividades paralelas como visitas al histórico lagar de San Miguel, paseos al paraje de Atauta con degustación de vinos o propuestas familiares relacionadas con la cultura vitivinícola.

En San Esteban de Gormaz todo está preparado para acoger este fin de semana la feria.
El plan perfecto para una escapada de día
La feria es la excusa perfecta, pero el verdadero encanto está en convertir la visita en una escapada completa. Llegar por la mañana permite recorrer el casco histórico antes de que empiece el ambiente más animado del evento.
El paseo suele comenzar en el impresionante puente medieval que cruza el Duero, uno de los símbolos del municipio. Desde allí se accede al centro histórico, donde iglesias románicas, casas de piedra y pequeñas plazas crean un escenario que parece detenido en el tiempo.
Después llega el momento que muchos esperan: la primera copa de vino. En la feria, el visitante puede comprar su copa y recorrer los diferentes puestos degustando vinos mientras descubre productos artesanos de la provincia. Entre cata y cata, es fácil terminar charlando con bodegueros o productores que explican el origen de cada producto.
La experiencia suele completarse con una comida en alguno de los restaurantes del municipio o con tapas improvisadas gracias a los productos que se ofrecen en la feria. Quesos, embutidos, pan artesano o dulces tradicionales forman parte del recorrido gastronómico.
Además, San Esteban de Gormaz se encuentra en una de las zonas históricas de la Ribera del Duero, donde algunos de los viñedos más antiguos de la denominación siguen produciendo vinos con carácter propio.
Por eso, cada junio, el municipio vuelve a atraer a visitantes que buscan un plan diferente.