Heraldo-Diario de Soria

El pueblo de Soria que ha dejado boquiabierto a National Geographic por su castillo

San Esteban de Gormaz conquista a la revista por la riqueza histórica que esconde entre su castillo, su románico pionero y sus bodegas subterráneas

Vista panorámica de San Esteban de Gormaz, con el casco histórico, el puente medieval y la ribera del Duero que marcaron su papel estratégico durante siglos.

Vista panorámica de San Esteban de Gormaz, con el casco histórico, el puente medieval y la ribera del Duero que marcaron su papel estratégico durante siglos.Getty Images

Patricia de la Torre
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A orillas del Duero, en el corazón de Soria, hay un pueblo que ha conquistado la atención de National Geographic. No por casualidad: San Esteban de Gormaz reúne un castillo de origen musulmán, iglesias románicas pioneras y una red de bodegas subterráneas que hablan de una historia tan intensa como poco conocida.

San Esteban de Gormaz y su castillo, joya histórica del Duero

Lo que cautiva a los expertos no es solo la belleza del paisaje. Es el papel que ha desempeñado este enclave en la historia defensiva de la península. Tal como señala la revista, San Esteban «surgió como plaza fortificada por su estratégica importancia en la línea defensiva del Duero», lo que convirtió a esta localidad en escenario recurrente de batallas entre cristianos y musulmanes.

Los restos de la muralla del castillo, de origen musulmán y reformado tras la conquista cristiana, conservan la huella de siglos de enfrentamientos en la frontera del Duero.

Los restos de la muralla del castillo, de origen musulmán y reformado tras la conquista cristiana, conservan la huella de siglos de enfrentamientos en la frontera del Duero.Getty Images

El castillo que domina el cerro conserva aún restos de murallas murallas y aljibes. Su origen musulmán y posterior reforma cristiana reflejan las múltiples capas de historia que se superponen sobre la roca. Aunque hoy quedan vestigios, su posición lo explica todo. Desde lo alto controlaba el paso por el río y protegía el estratégico puente medieval, que aún se conserva con sus dieciséis ojos.

Casco urbano de San Esteban de Gormaz con el castillo medieval dominando la villa

Casco urbano de San Esteban de Gormaz con el castillo medieval dominando la villaGetty Images

Abajo, el puente medieval, completa la escena. Sus dieciséis arcos cruzando el Duero recuerdan que durante siglos este fue uno de los pocos puntos seguros para atravesar el río. Ha cambiado con el tiempo, se ha restaurado, pero sigue cumpliendo la misma función simbólica: conectar el presente con un pasado romano y medieval que todavía se percibe al recorrerlo.

El puente medieval de San Esteban de Gormaz, con dieciséis ojos sobre el Duero, fue durante la Edad Media uno de los principales pasos para cruzar el río en esta zona.

El puente medieval de San Esteban de Gormaz, con dieciséis ojos sobre el Duero, fue durante la Edad Media uno de los principales pasos para cruzar el río en esta zona.Getty Images

El románico más antiguo de Castilla está aquí

Lo que hace único a San Esteban de Gormaz es que no solo habla de guerras, también de arte. La iglesia de San Miguel, levantada en 1081, no es una más. National Geographic subraya que alberga «la iglesia románica porticada más antigua de Castilla», un detalle que explica por qué tantos amantes del arte acaban llegando hasta aquí. La galería de arcos y los capiteles hacen el resto.

La iglesia de San Miguel, construida en 1081, está considerada la iglesia románica porticada más antigua de Castilla y uno de los grandes hitos patrimoniales de la provincia de Soria.

La iglesia de San Miguel, construida en 1081, está considerada la iglesia románica porticada más antigua de Castilla y uno de los grandes hitos patrimoniales de la provincia de Soria.Getty Images

Muy cerca se encuentra la iglesia de Nuestra Señora del Rivero, levantada en el siglo XII, que remata el conjunto patrimonial con otra joya románica, erigida sobre un alto que domina la ribera. En apenas unos metros, este pequeño pueblo concentra dos de los templos más importantes del románico soriano.

Pero el patrimonio más singular de San Esteban de Gormaz no siempre es visible a simple vista. Bajo las casas y cerros se esconde un laberinto de cuevas excavadas durante siglos, utilizadas como bodegas para criar vino. Según detalla National Geographic, San Esteban «horadó una serie de cuevas que se usaron como estancias y como bodegas», reforzando así el vínculo profundo entre el territorio y la viticultura.

Las bodegas y cuevas excavadas en la ladera del cerro del castillo forman parte del patrimonio etnográfico de San Esteban de Gormaz y reflejan su arraigada tradición vitivinícola.

Las bodegas y cuevas excavadas en la ladera del cerro del castillo forman parte del patrimonio etnográfico de San Esteban de Gormaz y reflejan su arraigada tradición vitivinícola.Getty Images

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