El sector del transporte «empeora» en Soria y urge 200 camioneros para cubrir su flota
Pide más agilidad a las administraciones para tramitar los expedientes de extranjería donde considera que hay un «cuello de botella» que retrasa las contrataciones, además de en Tráfico, para homologar los permisos

El sector del transporte tira del empleo extranjero, y ya supone más del 80% de la plantilla.
El sector transporte en la provincia urge a corto plazo 200 camioneros para poder atender las necesidades del mercado, cada vez más demandante de la logística por carretera. Pero se trata de una profesión que carece de relevo generacional y depende casi en su totalidad de trabajadores extranjeros, una situación que lejos de mejorar está todavía «peor» que hace un año.
Y es que si hasta ahora tenía un ‘cuello de botella’ en la oficina de Extranjería de la Subdelegación del Gobierno con la falta de personal para tramitar los expedientes de los empleados que contrataban en los países de origen, ahora temen que se complique todavía más a partir de este mes de abril, cuando los inmigrantes en situación irregular puedan solicitar su legalización con la nueva ley de extranjería. A esto se le añade un segundo ‘cuello de botella’ en Tráfico, donde tampoco hay empleados públicos suficientes y los trámites se retrasan por acumulación.
Quinta Esquina
José Antonio Andrés, presidente de Agrutranso: «Creo que la familia Andrés hemos dado varias veces la vuelta al mundo en camión»
Pilar Pérez Soler
Lo explica el presidente de la Agrupación de Transportistas Sorianos (Agrutranso), José Antonio Andrés, quien reclama a las administraciones más personal para agilizar los expedientes de extranjería, que hasta ahora se demoran entre cuatro y seis meses. «Y si hace un año matricular un vehículo en Tráfico costaba entre uno o dos días, ahora son mínimo quince días y se puede alargar hasta un mes, lo que afecta directamente en el sector». Sin olvidar el encarecimiento del combustible, que los transportistas se verán obligados a repercutir en los clientes.
Asegura que en estos momentos hay muchos conductores extranjeros dispuestos a trabajar en España pero que tienen serias dificultades para incorporarse al mercado laboral, debido a la lentitud y complejidad de los procesos de homologación y canje de permisos de conducir. El proceso se alarga durante meses, impidiendo que estos profesionales puedan incorporarse al mercado laboral de manera rápida y efectiva.
«Los políticos hablan de una realidad, pero ésta es la que vivimos el sector», asegura Andrés, quien calcula que las empresas sorianas necesitan al menos 200 camioneros para atender el mercado y no tener su flota parada, como les está empezando a pasar.
Reconoce que la profesión ha dejado de interesar a los jóvenes, pero no por el salario, sino por las condiciones de trabajo. Sostiene que al camionero de transporte nacional se le queda un sueldo de unos 2.600 euros que pasa de los 3.500 euros, dietas sin incluir en ambos casos, si realiza rutas internacionales.
Y es que las nuevas generaciones prefieren tener menos retribución a cambio de mejor calidad de vida: «Los que realizan transporte nacional duermen varios días fuera de casa y es un trabajo más esclavo. Ahora mismo en nuestro país hay ofertas de empleo en todos los sectores y pueden elegir incluso menos horas, pero con un horario de mañana y de lunes a viernes», añade el presidente de Agrutranso.
Por ello, la contratación de empleados en sus países de origen es la mejor opción, aunque lleva una tramitación de entre cuatro y seis meses, que incluye la homologación de sus permisos de conducir, por lo que requiere más flexibilidad por parte de la Administración para que no se amplíe más el desajuste entre la demanda del mercado y la mano de obra, que lleva años empeorando.
De hecho, Andrés calcula que desde hace cinco años, ha aumentado el tráfico del transporte por carretera un 200%, y eso también incrementa notablemente la falta de mano de obra para dar respuesta a un requerimiento de la sociedad que está cambiando hábitos de consumo.
Javier Jiménez, CEO de Molinero Logística, lleva años advirtiendo la necesidad de mano de obra en el sector, y apuntaba como solución a la puesta en marcha de una Formación Profesional reglada, en el que el alumno consiguiera el permiso de conducción de manera gratuita: «Una persona que accede a su primer empleo no puede invertir entre 4.000 y 6.000 euros, dependiendo de su destreza, en el carné. Es inviable».
Pero a día de hoy no hay avances al respecto y Molinero Logística, como el resto de empresas de transporte, se ve obligada a contratar en origen a los conductores para que se formen luego en Soria, lo que retrasa entre cuatro y seis meses su incorporación al mercado laboral. Principalmente de Perú, Argentina, Ecuador, Colombia y Brasil.
«Lejos de mejorar la situación en el sector ha empeorado», asegura Jiménez, ya que hay más jubilaciones que contrataciones. De hecho, su grupo en estos momentos necesita alrededor de un centenar de camioneros, el 10% de su plantilla actual, para tener toda la flota de vehículos en marcha.
En su caso sí que lo vincula a que los sueldos no son atractivos, porque los camioneros están ganando casi lo mismo que hace treinta años. «Ahora mismo si se descuentan sus dietas se quedan en una nómina de carretillero, por ejemplo, y tienen mejor calidad de vida y menos riesgo». Reconoce que es un sector complejo, y en el que debería aplicarse la jubilación anticipada a los 60 años: «Un conductor con 60 años pierde destreza y habilidades».
Cree que para hacer más interesantes los salarios habría que subirlos al menos un 14%, que tiene que asumirlo el mercado, si bien para ello es imprescindible que se impliquen las administraciones.
Además, ahora de cara al verano la situación se complica: «Viene más gente y hay más flujo de transporte al aumentar las mercancías, con lo que se acentúa la demanda de logística y con ello de conductores». De hecho, vaticina que este año, con el ‘añadido’ del conflicto en Oriente Medio y la subida de los carburantes, es posible que haya desabastecimiento.