Cuenta atrás para Losán: solo tres días para evitar el concurso de acreedores
La plantilla, que acumula meses de impagos, encara el fin del permiso retribuido mientras la dirección apura el plazo judicial para presentar un plan de reestructuración y de futuro

Protesta de archivo de los trabajadores de Losán por la situación que atraviesan.
El futuro de Grupo Losán pende de un hilo con la mirada puesta en el 29 de abril. Esta es la fecha límite para que la maderera presente su plan de viabilidad ante el Juzgado de lo Mercantil número 3 de La Coruña, tras la prórroga concedida, evitando de esta forma el concurso de acreedores que planea desde hace meses sobre la firma que acumula deudas que superan los 200 millones de euros.
La entrega de este plan de reestructuración es el último cartucho de la dirección para garantizar la supervivencia de la empresa y asegurar la estabilidad de sus trabajadores. Tras un periodo de preconcurso marcado por la tensión financiera, el documento debe convencer a la autoridad judicial de que la firma es capaz de afrontar sus deudas y mantener la actividad productiva.
Soria
Losán pide a la banca una quita del 50% y pagar el resto de su deuda hasta 2031
Verónica Reglero
Ante este panorama, el sindicato CGT ha mostrado su profunda preocupación por la falta de avances reales y la opacidad en las negociaciones. Eduardo Gallego, representante del sindicato, ha sido tajante al valorar la situación actual de la compañía y el impacto directo en los trabajadores.
La plantilla no solo se enfrenta a la incertidumbre del proceso, sino también a una situación económica asfixiante. «Poca cosa sabemos. Les dijeron que iban a intentar pagar la nómina de diciembre pendiente antes de que terminara abril, pero no han cobrado nada», denuncia Gallego. A pesar de las promesas de la dirección sobre la viabilidad del plan de reestructuración, el sindicato asegura que «no tenemos ni confirmación ni nada» sobre la solidez de estos acuerdos.
El representante de CGT prevé que la empresa apurará el calendario legal: «Imagino que se esperarán hasta el mismo día 29 para presentar el plan y luego la jueza tiene un plazo para aprobarlo». Sin embargo, Gallego cuestiona la demora de las entidades financieras en dar luz verde a la operación. «Mis sensaciones son malas porque lo mismo que han dicho ahora lo habían dicho en marzo. Llevan dos o tres meses negociando con los bancos y no hay respuesta. Entiendo que si los bancos van a dar un ‘sí’, lo hubieran dado antes porque cuanto antes empiecen a trabajar antes empezarían a recuperar el dinero», afirma.
La preocupación se intensifica al hablar de la planta de Soria, cuya puesta en funcionamiento si el plan sale adelante está seriamente comprometida por la falta de personal tras meses de parálisis. «A la fábrica de Soria, si el plan fuera viable y saliera adelante, le va a costar empezar a trabajar mucho más porque ahora mismo no tiene gente para trabajar», advierte el sindicalista, subrayando que en esta ubicación el escenario es «más complicado todavía».
A pesar del pesimismo reinante, Gallego deja una mínima puerta abierta a la esperanza: «Mi sensación personal es que tiene mala pinta, pero al final el proceso nos puede sorprender y puede ser que consigan tirar para adelante». Lo cierto es que quedan pocos días para conocer el resultado.
Y es que el 29 de abril se perfila así como el ‘día D’ para el gigante maderero. Si el plan cuenta con el visto bueno judicial y el respaldo de los acreedores, Losán podría iniciar una nueva etapa de saneamiento. De lo contrario, la entrada en concurso de acreedores dejaría el futuro de la factoría y de sus puestos de trabajo en una situación de extrema vulnerabilidad.
Hay que recordar que, de momento, Losán adeuda la extra de diciembre, enero, febrero, marzo y medio mes de marzo que tienen a mayores por convenio. Y, todo parece indicar que en vez de cobrar la extra pendiente de 2025 a este paso van a acumular también el salario de abril.
A la presión financiera se añade la caducidad de las medidas laborales temporales. El permiso retribuido bajo el que se encuentra la plantilla tiene como fecha de vencimiento el próximo 30 de abril. Desde CGT entienden que si la empresa consigue presentar un plan de viabilidad «lo lógico sería seguir prorrogando ese permiso hasta la resolución judicial definitiva sobre el futuro de la maderera sin hacer volver a los operarios a la fábrica ya que no hay trabajo por hacer».
Gallego apunta que, al igual que la empresa ha trasladado en reuniones anteriores, encima de la mesa está la opción de vender activos que el grupo mantiene tanto en España como en el extranjero. Entre estos activos «estaría la venta de la planta de Villabrázaro (Zamora) ya que es la más nueva y la que mejor opción de salir al mercado tendría de cara a conseguir una mayor liquidez para la firma».