Memoria histórica
Recuerdo y Dignidad buscará de nuevo en un pueblo deshabitado de Soria la fosa común de un alcalde y un maestro asesinados en 1936
La asociación memorialista quiere emprender una nueva búsqueda de dos represaliados de Navarra sopesando "varias opciones" para la logística, puesto que es una zona de difícil acceso en un barranco de Tierras Altas

Monolito en homenaje a los dos asesinado en lo alto de un barranco.
La Asociación Recuerdo y Dignidad buscará de nuevo en un despoblado de Soria los cuerpos de dos represaliados durante el franquismo. Se trata de un nuevo intento para encontrar el "enterramiento clandestino" de Valentín Llorente Benito y Antonio Cabrero Santamaría, en Tierras Altas, concretamente en el despoblado de Fuentebella. La asociación sopesa "varias opciones" a la hora de preparar la logística, ya que el lugar es de muy difícil acceso. "Hemos bajado ya en varias ocasiones, pero falta de concretar cómo lo haremos y cuándo podremos comenzar", apunta Recuerdo y Dignidad. Esta búsqueda sucede a una primera prospección para dar con el lugar en que fueron enterrados, trabajos que tuvieron lugar en el año 2013.
Dos circunstancias caracterizan este caso de la asociación memorialista soriana. Por un lado, el lugar en que se busca es una de las zonas de prospección de más difícil acceso en las que Recuerdo y Dignidad ha trabajo. Se encuentra al fondo de un barranco y a varios kilómetros de cualquier pista forestal, por lo que será difícil que se pueda trabajar con la maquinaria habitual en otras prospecciones.
Por otro, la reiterada agresión vandálica que ha sufrido el monolito instalado en su día en lo alto del barranco en recuerdo de Antonio Cabrero y Valentín Llorente: la placa conmemorativa ha sido arrancada ya en tres ocasiones y también ha recibido disparos, según denunció en su día Recuerdo y Dignidad.
Provincia
Vandalismo sobre el monolito a dos asesinados en Fuentebella en la Guerra Civil
Heraldo-Diario de Soria
El comienzo de la Guerra Civil reunió a ambos en la localidad de Acrijos, llegados de Navarra de donde huían de amenazas de muerte. Antonio Cabrero era alcalde de Pitillas y Valentín Llorente, maestro en Fitero e Igea.
La historia de los dos está muy documentada por familiares que, por testimonios recogidos al poco de los asesinatos, sitúan la fosa común en el despoblado de Fuentebella. Una crónica que comienza incluso antes de los asesinatos, recogida por la ASRD. Antonio Y Valentín "permanecieron unos días escondidos en un corral. La situación se complicaba día a día, pero, a pesar de ello, un cabrero de Fuentebella les llevaba a diario comida e información. La noticia de que estaban en Fuentebella llegó a San Pedro Manrique. De allí comunicaron al alcalde que tenía que buscar a los “huidos” y asesinarlos. Un grupo de personas fueron a buscar al cabrero que les ayudaba. Éste se hallaba escondido. Tras amenazar a su padre con una escopeta, lograron que les condujera al corral donde se encontraban. Los hicieron salir y los condujeron a la zona de Moscares, siendo asesinados y enterrados los dos juntos en una fosa común", suscribe la asociación.

Valentín Llorente y Antonio Cabrero.
Las familias de ambos no han dejado de buscarlos. Y tampoco lo ha hecho la asociación soriana.