Preocupación en el sector del camping de Soria por el festival del eclipse en el embalse
La organización del evento en Vinuesa, todavía sin la autorización, contempla la presencia de hasta 10.000 personas. La iniciativa parte de empresas internacionales

La macro fiesta está prevista en la orilla del embalse de la Cuerda del Pozo.
La Asociación Empresarial de Camping de Soria asegura que está «preocupada» por el anuncio de un macro festival a orillas del embalse de la Cuerda del Pozo, en el término de Vinuesa, coincidiendo con el eclipse solar, un acontecimiento que ya de por sí se prevé masivo en la provincia.
El Iberia Eclipse, como se denomina el festival, está previsto del 10 al 14 de agosto con más de 40 grupos de música, según oferta en su página web, que lo vende como «un encuentro construido en torno al eclipse solar total de 2026 en España. Cinco días de música, arte y ceremonia bajo la sombra de la Luna. En la línea central de la totalidad, en el corazón de España». El festival, «del trance al techno», está organizado por grupos internacionales de Alemania, Suiza, India, Australia, Japón y también de España, enraizados en la cultura underground.
«No es el tipo de evento que esta zona necesita», criticó la presidenta de la Asociación de Camping, Paula Guisande, quien consideró que se trata de una especie de rave masiva que causará un importante impacto en la zona precisamente los días en los que la provincia estará repleta de turistas para visionar el eclipse. «Hay que pensar en la logística de las carreteras, que en esta zona son limitadas. Más frentes no es necesario esos días», apuntó, con el principal problema que conllevará el «ruido» de cinco días de música ininterrumpida. «Nos puede suponer unas pérdidas enormes si los clientes del camping no pueden dormir», puntualizó, constatando que «molestará» y supondrá un perjuicio para su sector.
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El festival ofrece desde zona de acampada y autocaravanas a autobuses para el traslado desde el aeropuerto de Madrid. Un ejemplo de su oferta, «una tienda bell de cinco metros con camas de madera, edredones cuatro estaciones, juegos de sábanas completos, almohadas, mantas extra, alfombras, mesa y sillas, fundas de almohada de satén y antifaces, iluminación, espacio de almacenamiento, cojines de suelo, amenities y acceso a electricidad. Un pase de estacionamiento por tienda en el Parking Lot cercano», todo ello por 2.800 euros.
Por el momento, el festival no cuenta con la autorización pertinente para poder celebrarse, un permiso que debe entregar el Ayuntamiento de Vinuesa, con quien ya se han reunido varias veces los organizadores, la última hace ya casi dos meses, tiempo en el que no han vuelto a tener noticias suyas. «Están muy verdes», reconoció el alcalde, Juan Ramón Soria, después de los requerimientos de documentación, que pasan por el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Duero y de los servicios de Industria y Sanidad de la Junta de Castilla y León, entre otros.
Eso no significas que hayan desistido, la oferta en la página web del festival está activa, pero el temor que ronda es que lleguen a organizarlo sin los preceptivos permisos, a hechos consumados.
«No se trata de una rave, es un festival para personas de nivel adquisitivo, con una forma de visa asociada a ese tipo de música», explicó el alcalde sobre un festival organizado por empresas que en sus propios países ya organizan este tipo de eventos.
La memoria presentada en el Ayuntamiento contempla la posibilidad de hasta 10.000 participantes. Soria recalcó que la zona prevista de celebración es muy extensa, pero reconoció que lo que «inquieta» a todos son cuestiones como la masificación en las carreteras precisamente esos días, además de otros problemas que pudiera conllevar como los sanitarios, pero la organización deberá tener cubierto este aspecto si finalmente se celebra. Recordó el alcalde que necesitan requisitos como un plan de autoprotección y de evacuación, entre otros, para garantizar el buen funcionamiento de un festival que hoy por hoy sólo está un proyecto.