Distinguir el cangrejo señal, el rojo y el autóctono: qué se puede pescar en Soria y qué está protegido
Saber qué cangrejo puede capturarse y cuál está protegido evita sanciones y, al mismo tiempo, ayuda a conservar una fauna cada vez más frágil

Un cangrejo de río en Soria
Distinguir bien las especies de cangrejo de río no es un detalle menor para el aficionado soriano. Y es que, como el mismo texto de Junta de Castilla y León apunta sobre los cangrejos de río:
Pesca del cangrejo rojo y señal
La normativa distingue con claridad entre las especies invasoras, cuya captura está permitida en los periodos autorizados, y el cangrejo autóctono, cuya pesca está prohibida por su situación de vulnerabilidad.
Las diferencias clave
Cada temporada, muchos aficionados a la pesca en Soria salen al río con la vista puesta también en el cangrejo. Sin embargo, no todos los ejemplares que aparecen en una nasa o junto a la orilla pueden tratarse igual, porque la normativa diferencia entre especies pescables y otras que deben protegerse de forma estricta.
Conocer esas diferencias resulta clave para evitar errores en el campo y para entender por qué la legislación es especialmente rigurosa con el cangrejo autóctono.
En Castilla y León, la pesca del cangrejo rojo (Procambarus clarkii) y del cangrejo señal (Pacifastacus leniusculus) está permitida en los periodos y aguas autorizados por la normativa anual.
Prohibida la pesca del cangrejo autóctono
El cangrejo autóctono o de patas blancas (Austropotamobius pallipes), en cambio, no puede capturarse, ya que figura en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría de vulnerable. Eso significa que, si un pescador lo encuentra de forma accidental, debe devolverlo inmediatamente al agua y evitar cualquier daño al ejemplar.
La identificación visual ayuda mucho a no equivocarse. El cangrejo señal suele presentar una mancha blanquecina o azulada en la articulación de las pinzas, rasgo que le da nombre y que sirve como pista bastante fiable sobre el terreno. Además, su tonalidad acostumbra a ser parda o verdosa y su aspecto general es más robusto que el del cangrejo rojo.

Cangrejo señal
El cangrejo rojo americano, por su parte, se reconoce con mayor facilidad por su color rojizo y por sus pinzas más alargadas y espinosas. Es una especie ampliamente extendida y, al igual que ocurre con el señal, está considerada exótica invasora. Precisamente por esa condición, la normativa permite su captura en temporada y no contempla que deba devolverse viva al medio cuando su pesca está autorizada.

Cangrejo rojo americano, una especie invasora
Más dudas suele generar el autóctono, en parte porque hoy es mucho menos frecuente. Esta especie presenta tonos pardos, carece de la mancha clara típica del señal y muestra una parte inferior blanquecina en las pinzas, rasgo por el que también se le conoce como cangrejo de patas blancas. Su protección responde a una razón de fondo: sus poblaciones han retrocedido de forma muy notable y necesitan medidas de conservación específicas.
Todo por el ecosistema
Detrás de esta diferencia legal hay también una explicación ecológica. El cangrejo rojo y el señal no son nativos y su expansión ha contribuido al declive del autóctono, tanto por competencia como por la transmisión de enfermedades que afectan gravemente a las poblaciones ibéricas. Por eso la normativa no trata igual a unas especies invasoras, cuya extracción se permite como fórmula de control, que a una especie protegida cuya supervivencia depende, en buena medida, de reducir amenazas.
Para el aficionado, la recomendación más útil es sencilla: antes de cada salida conviene revisar la normativa vigente de la Junta y asegurarse de que la identificación es correcta. Si hay mancha clara en la pinza, probablemente se trate de cangrejo señal; si domina el rojo intenso, será cangrejo rojo; y si surge la duda de estar ante un ejemplar autóctono, lo prudente y legal es soltarlo de inmediato.