Sociedad
Sentido homenaje de Soria a las víctimas del terrorismo
Un acto en la Comisaría Provincial recuerda a los 188 policías nacionales asesinados por organizaciones terroristas entre 1968 y 2015 /La jornada rindió tributo especial a la inspectora jefa María José García Sánchez, primera mujer policía víctima del terrorismo, y al policía soriano Bernardino Ortega Ransanz

José Antonio de Miguel, Rocío Lucas, Miguel Latorre y Rafael Medina durante el acto.
La Comisaría Provincial de la Policía Nacional en Soria acogió esta mañana el acto institucional del Día de las Víctimas del Terrorismo en la Policía Nacional, una jornada de memoria, reconocimiento y respeto hacia los agentes asesinados por organizaciones terroristas y hacia sus familias.
Soria
A la cárcel por una orden pendiente después de que la Policía fuese a identificarle
Heraldo-Diario de Soria
La fecha del 16 de junio recuerda el asesinato de la inspectora jefa María José García Sánchez, primera mujer policía víctima del terrorismo, asesinada por ETA en 1981. La jornada fue oficializada en enero de 2024 y forma parte del calendario institucional de la Policía Nacional.
El acto estuvo presidido por el subdelegado del Gobierno en Soria, Miguel Latorre, y por el comisario jefe provincial, Luis Jiménez de Mingo. También estuvieron presentes otras autoridades como el vicepresidente de la Diputación, José Antonio de Miguel, la procuradora y secretaria segunda de la mesa de las Cortes, Rocío Lucas o el secretario de la Delegación Territorial, Rafael Medina. La ceremonia tuvo como eje el recuerdo a los 188 policías nacionales asesinados entre 1968 y 2015 por organizaciones terroristas como ETA, los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), el Movimiento por la Autodeterminación e Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), el Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) o el Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), además de los heridos y sus familias.
Uno de los momentos de mayor carga emotiva fue, un año más, el recuerdo a Bernardino Ortega Ransanz, policía nacional natural de Boos, en la provincia de Soria, asesinado por los GRAPO en Madrid en 1988, mientras prestaba servicio en las oficinas del Documento Nacional de Identidad (DNI).
Durante su intervención, el subdelegado del Gobierno afirmó que "la memoria de las víctimas no pertenece al pasado: forma parte de la salud democrática del presente". Latorre destacó que el homenaje celebrado en la Comisaría Provincial tenía un sentido que iba más allá de la evocación de una cifra: "Cuando decimos 188 no pronunciamos una cifra. Pronunciamos 188 nombres. Pronunciamos 188 historias de deber, de entrega y de servicio público".
El subdelegado recordó que las víctimas del terrorismo “no pueden quedar reducidas a un capítulo de la historia” y defendió la necesidad de transmitir su ejemplo a las nuevas generaciones. En este sentido, señaló que “los jóvenes tienen derecho a saber qué ocurrió. Tienen derecho a conocer quiénes fueron las víctimas y quiénes fueron los verdugos”.
Latorre subrayó el valor democrático de la memoria pública y afirmó que “una sociedad que recuerda a sus víctimas se protege a sí misma”. Añadió que los jóvenes “tienen derecho a comprender que la paz no fue un regalo, sino una conquista de la sociedad española frente al miedo, la amenaza y el odio”.
El subdelegado del Gobierno también trasladó su reconocimiento a las familias de las víctimas y recordó que “la memoria pública, la verdad, la justicia y la reparación no son palabras vacías. Son compromisos permanentes del Estado de derecho”.
Por su parte, el comisario jefe provincial, Luis Jiménez de Mingo, incidió en el deber de mantener vivo el recuerdo de los policías nacionales asesinados. “En este acto nos reunimos para rendir homenaje a los miembros de la Policía Nacional que fueron asesinados o heridos por defender la libertad, la democracia y el estado de derecho”
Jiménez de Mingo afirmó que “este acto no solo es un ejercicio de recuerdo, es un compromiso colectivo con la memoria de quienes dieron lo más valioso que tenían: su vida”.
El acto concluyó tras el homenaje a los policías nacionales víctimas del terrorismo, la interpretación del himno de la Policía Nacional y el aplauso de los asistentes en recuerdo de los 188 agentes asesinados.