El bar del Fielato inicia el verano cerrado al no licitarse su nueva gestión
Mantiene su servicio como oficina de turismo mientras los técnicos municipales están revisando la instalación, junto a los Arcos de San Juan, para redactar un nuevo pliego

El Fielato, en las inmediaciones de la ribera del Duero.
Hacer un alto en el camino en el bar restaurante del Fielato, junto a los Arcos de San Juan de Duero, ya no es posible porque se ha acabado la concesión del servicio, según informaron fuentes municipales. Mantiene su uso como oficina de turismo con total normalidad, pero no así el de restauración como en veranos anteriores. El tiempo de concesión del bar-cafetería ha expirado y los técnicos municipales están revisando la instalación para redactar un nuevo pliego que permita volver a adjudicar el servicio. La conclusión es que inicia el verano cerrado porque no se ha licitado para una nueva gestión.
Se trata de la única oferta de restauración en las inmediaciones de los Arcos de San Juan de Duero, el monumento de Soria capital más visitado por los turistas, como corroboran las estadísticas de la Junta de Castilla y León. También es uno de los puntos de restauración más cercanos a los restos del monasterio templario de San Polo y a la ermita del patrón de la ciudad San Saturio, igualmente punto de destino de la mayoría de los visitantes de la ciudad.
El bar no se ha puesto en funcionamiento este verano y este jueves la oficina de turismo tampoco estuvo activa por un problema puntual, «personal», tal y como informaba un cartel colgado en su puerta de entrada.
El edificio se reformó por su proximidad con los Arcos de San Juan y para dar atención turística respetando la estructura original del inmueble, pero se le añadieron dos módulos en la zona norte destinados a cafetería y aseos. También en la planta del cuerpo principal rectangular se le sumó una planta intermedia al objeto de doblar la superficie.
En la actualidad el edificio alberga un Centro de Recepción de Visitantes en su planta baja y el Centro de Interpretación de la Historia de Soria, una sala de exposiciones y un aula polivalente en la planta superior.
Aunque es conocido como Fielato, lo cierto es que el edificio que lo alberga nunca tuvo tal función, sólo se encontraba en las cercanías del auténtico. Sí fue un almacén de grano primero y municipal después, y debido a su deterioro y abandono acabó cerrando hasta su recuperación por parte del Ayuntamiento de Soria.
En marzo de 2013 se publicó la convocatoria para el contrato de redacción de proyecto, ejecución de obra y explotación del bar-cafetería situado en el inmueble del Fielato, con un plazo de explotación de diez años desde la firma de dicho contrato.