La producción del Torrezno de Soria vuelve a dispararse a los 2,7 millones con una subida del 21%
La IGP tendrá que esperar al menos hasta mediados de 2027 a falta de realizar una nueva analítica en eneroDos empresas, la veterana Cadeso y Crujientes Montes de Soria, se incorporan a la asociación de fabricantes

Samuel Moreno, Juan José Delgado Soto y José Ignacio Jiménez Ramos, ayer en el pegado simbólico de la pegatina 30 millones.
La producción del Torrezno de Soria continúa su crecimiento exponencial y registra 2,7 millones de kilos durante el primer semestre del año, lo que supone una subida del 21% con respecto al mismo periodo de 2025, según los últimos datos de la Asociación de Fabricantes de Torrezno de Soria, que marca un nuevo récord de actividad con el reto de superar los cinco millones de kilos al cierre de 2026. Además, este verano se han incorporado dos nuevas empresas: la olvegueña Cadeso SL y Crujientes Montes de Soria, de nueva creación en la capital soriana, ahora en fase de certificación, de modo que ya son 13 las firmas implicadas en este proyecto de la Marca de Garantía que arrancó en julio de 2013.
Una escalada imparable que no deja de sorprender porque el producto sigue sin tocar techo y que el director técnico de Torrezno de Soria, Juan José Delgado Soto, lo relaciona directamente con la creación de la Marca de Garantía y que ahora celebra las 30 millones de etiquetas. De hecho, ayer Cárnicas Sierra de Toranzo realizó el pegado simbólico de la etiqueta número 30 millones en la sede de la Cámara de Comercio de Soria. Su gerente, José Ignacio Jiménez Ramos, reconoció que este hito se debe al esfuerzo de todas las empresas fabricantes, y confía en que estos datos se puedan multiplicar. Precisamente Cárnicas Sierra de Toranzo, fundada hace 30 años y ubicada en Ólvega, fue una de las primeras en incorporarse a la asociación, en noviembre de 2013, y es un buen ejemplo del ascenso exponencial que han experimentado las empresas bajo el paraguas de la Marca de Garantía, dado que entonces tenía 10 empleados y en la actualidad cuenta con una plantilla de 25 personas, lo que ha permitido a su vez en este tiempo «multiplicar por 10 o por 15» su facturación. Delgado Soto recordó cómo al incoporarse, en 2013 el torrezno era un producto más, simbólico, y hoy en día se ha convertido de una de las principales empresas que están dentro de la marca».
Cabe recordar que la primera etiqueta se pegó en un producto certificado de Embutidos La Hoguera en julio de 2013, y casi dos años más tarde, en junio de 2015, se alcanzó la cifra de un millón. Siete años y medio después, en enero de 2022, se pegó la 10 millones.
El 4 de diciembre de 2024 se logró el hito de la etiqueta 20 millones en uno de los productos certificados de la empresa Moreno Sáez, a la que le correspondió la pegatina.
Cifras que «demuestran que el Torrezno de Soria ha servido para que nuestras empresas crezcan, y les ayuda a posicionarse a nivel nacional e internacional». De hecho, la marca empezó con dos fabricantes, La Hoguera y Hermanos Giaquinta, las primeras en comercializar el producto etiquetado, y ya son 13, con las últimas incorporaciones: la cárnica veterana Cadeso SL, ubicada en Ólvega, y una empresa de nueva creación, Crujientes Montes de Soria, que se ha instalado en la capital soriana. Ambas están en estos momentos en proceso de certificarse primero como Marca de Garantía que esperan sea en los próximos meses, y después como IGP, cuando ya por fin todas se puedan certificar.
Para el presidente de la Asociación de Fabricantes, Samuel Moreno, este reconocimiento, para todas las empresas, «demuestra lo bien que está funcionando la marca a nivel nacional» y su extensión fuera de las fronteras, gracias a las continuas campañas de promoción de la marca en diferentes ferias y eventos, y que espera que se expanda a nivel internacional cuando ya se consiga el etiquetado de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Torrezno de Soria.
Y es que aunque cuenta con el reconocimiento oficial de la Comisión Europea desde el 19 de noviembre de 2024, que garantiza protección jurídica inmediata frente a plagios o fraudes, el etiquetado físico bajo la IGP tendrá que esperar «al menos hasta mediados de 2027», ya que los productores deben completar toda la tramitación con una nueva analítica a las pancetas que se tiene que realizar en enero, tal y como explicó Moreno.
Reconoció que los fabricantes esperaban haber podido etiquetar para finales de este año, dos años después del inicio de los trámites administrativos, pero la realidad es que «los requisitos son mucho más exigentes» al ser un certificado comunitario con el sello oficial y sujeto por tanto a una normativa europea.
Delgado Soto añadió al respecto que este requisito responde a una exigencia técnica impuesta por la Estación Tecnológica de la Carne de Guijuelo, que es la que se encarga de realizar las analíticas para poder incorporar el torrezno precocinado a la IGP. «Hasta ahora no estaba contemplado, pero la realidad es que supone más del 80% de las ventas actuales de la marca, de modo que no podíamos dejarlo fuera».
Así, para tenerlo en cuenta, la Estación Tecnológica de la Carne de Guijuelo consideró indispensable analizar la grasa de la panceta durante los meses de frío, periodo en el que el animal genera más cantidad, «lo que nos obliga a esperar a enero para realizar esta analítica».
Un trámite que esperan sea el último para ya adaptar los pliegos y estatutos del nuevo órgano de gobierno de la IGP Torrezno de Soria, para que las empresas empiecen con un nuevo proceso de certificación desde cero para el sello europeo. Esto a su vez implica iniciar de nuevo con el etiquetado, aunque la asociación mantendrá su conteo desde los comienzos de la Marca de Garantía.
De concretarse el reconocimiento del Torrezno de Soria como IGP se dará por concluido un trabajo que arrancó en febrero de 2020 cuando se iniciaron las primeras conversaciones con la Junta, impulsora de la solicitud debido a los buenos resultados obtenidos año tras año.
El 18 de junio de 2020 los socios aprueban por unanimidad en su asamblea general el inicio de los trámites para la conversión de la Marca de Garantía en IGP.
No obstante, lo más importante ha sido «la unidad del sector para poderlo sacar adelante», tal y como señalan Soto y Moreno.