Soria recibe tres millones de euros por los daños de la sequía al girasol
Es el peor año de indemnización por la siniestralidad de esta oleaginosa del último lustro sólo por detrás de 2022, cuando los agricultores sorianos recibieron 4,8 millones por 29.300 hectáreas arrasadas
Campo de girasol en la provincia.
La sequía de este verano ha provocado en Soria un importante incremento de la siniestralidad en el girasol, que aunque resiste bien la sequía, las elevadas temperaturas, tanto máximas como mínimas, han dejado las plantas malogradas, y sin nada de agua no han podido desarrollarse bien y su cosecha se llegó a adelantar más de quince días. Así, Agroseguro ha registrado 28.000 hectáreas afectadas y estima un pago cercano a los tres millones de euros, el peor de los últimos cinco años sólo por detrás de 2022, cuando el campo soriano recibió 4,8 millones de euros por 29.300 hectáreas siniestradas de girasol.
Castilla y León
ASAJA, UCCL y COAG reclamarán en la tractorada del día 28 ayudas y medidas para el sector agrario de Castilla y León
Heraldo-Diario de Soria
Además, se trata de una cuantía que le sitúa como la segunda provincia del país con mayor indemnización del país sólo por detrás de Burgos, que superará los 5 millones, y seguida por Cuenca, Segovia y Palencia con 1,5 millones de euros respectivamente.
Hasta el momento están abonados ya 1,73 millones de euros, y otros 0,48 millones ya están en proceso definitivo de pago, de modo que quedará resuelto en los próximos días. En todo caso, se siguen cerrando expedientes de pago, y la estimación se mantiene en torno a los tres millones de euros.
Es además una cifra superior a la media de los últimos años, con 1,95 millones de euros, pero no es año récord porque no supera al 2022, que fue un año donde el girasol también sufrió una importante falta de precipitaciones y el campo recibió 4,80 millones de euros por los siniestros de esta oleaginosa en 29.300 hectáreas. Sólo 1.200 hectáreas más, pero el daño fue mucho más importante, dado que la indemnización que recibió el campo fue un 40% superior a la de esta campaña.
A modo de comparativa, el año pasado el campo soriano recibió 1,27 millones de euros en indemnizaciones por 15.090 hectáreas dañadas, pedrisco en su mayoría, y en 2024 fueron casi 17.500 hectáreas, también por pedrisco, y por las que el seguro pagó 1,10 millones de euros. En 2023 se pagaron 1,97 millones de euros a los agricultores sorianos y en 2022, los 4,8 millones de euros mencionados anteriormente.
Desde finales de septiembre, cuando los técnicos empezaron a tasar las fincas de girasol en la provincia, Agroseguro ha contado con más de una veintena de peritos en Soria visitando las parcelas, que han constatado que hay mucha heterogeneidad entre unas fincas y otras, sin olvidar que los rendimientos no son buenos, de modo que han dejado una indemnización importante, como ya se preveía antes del comienzo de la cosecha.
Pero este año es aún más ‘sangrante’ porque el sector esta campaña había apostado por el girasol debido a los altos costes de producción, y se sembraron más de 55.300 hectáreas, marcando así el récord en la provincia. Sin embargo, tras una siembra complicada, unida a la falta de precipitaciones desde entonces y que ha persistido durante todo el verano han dado al traste con 28.000 hectáreas, más de la mitad de la superficie asegurada.
Cabe recordar que el máximo histórico de superficie sembrada hasta la actualidad se había registrado en 2024, con 53.334 hectáreas, pero el año pasado volvió a caer significativamente hasta las 35.463 hectáreas, experimentando una merma del 20%. El sector ya advirtió en otoño pasado que los costes de producción estaban desorbitados, lo que iba a provocar un descenso en la siembra de los herbáceos en detrimento de otros cultivos como el girasol.
La alta siniestralidad e indemnizaciones abonadas por Agroseguro, confirman los graves efectos de la realidad climática actual, y constata la utilidad y eficacia del seguro agrario para garantizar el futuro y viabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas. El aumento de los fenómenos meteorológicos graves ha sido constante a lo largo de la última década.
Lo cierto es que en la provincia hay un promedio de implantación del seguro agrario que ronda el 90%. Y es que su nivel de aseguramiento es muy elevado al ser un territorio que en gran parte soporta una climatología irregular y extrema, desde pedrisco a heladas, pasando por sofocantes temperaturas, sequía, e incluso hasta inundaciones, de modo que la producción agraria está sometida a riesgos difíciles de prever y evitar. Por ello, asegurar la tierra se convierte en una necesidad, si se quiere reducir la incertidumbre de los agricultores, ganaderos, acuicultores y propietarios forestales y garantizar la estabilidad de sus explotaciones.