El Valle pide 140.000 euros para colocar cámaras de vigilancia y evitar robos
Los alcaldes de los pueblos de la zona se reúnen con el subdelegado del Gobierno para presentarle un borrador del proyecto con el objetivo de incrementar la seguridad

Los representantes de Sotillo del Rincón, Villar del Ala y Valdeavellano de Tera, a las puertas de la Subdelegación.
Los alcaldes de la comarca del Valle denuncian la oleada de robos que llevan sufriendo en sus pueblos desde hace más de siete meses. Por eso volvieron a reunirse, este jueves, de nuevo, con el subdelegado del Gobierno, Miguel Latorre, para presentarle el borrador del proyecto que están moviendo y que busca colocar dos cámaras de videovigilancia a la entrada y salida de cada uno de los siete pueblos afectados. El problema es que el montante económico se dispara, en una primera estimación, hasta los 140.000 euros (unos 20.000 euros por cada pueblo) y su capacidad económica es limitada. Por eso, se han reunido con la Subdelegación, «para volver a exponer un problema que ya hablamos con Miguel Latorre hace siete meses pero que sigue presente. Los robos siguen creciendo pero las denuncias son pocas porque la gente tiene miedo a las represalias», apuntó el alcalde de Villar del Ala, Miguel Ángel Arancón.
Los pueblos afectados son Villar del Ala, Valdeavellano de Tera, Sotillo del Rincón, Rollamienta y Rebollar a los que hay que sumar las pedanías de Molinos y Aldehuela del Rincón. Cada uno con dos cámaras serían, en total, 14 cámaras que suman, en un primer estudio 140.000 euros. Un montante muy importante para el presupuesto que manejan estos ayuntamientos. Respecto a la población, en el Valle viven alrededor de 200 personas.
El objetivo, destacó Arancón, «es colocar cámaras porque tenemos mucha delincuencia y robos. Hay gente que no quiere denunciar por miedo a lo que les pueda ocurrir después. Hace siete meses tuvimos una reunión con el subdelegado, nos iba a dar alguna solución y volvemos porque esto cada día va a más y a más. La única solución que nos ha dado es que entreguemos nosotros un proyecto para colocar cámaras que recibirá y luego enviará al Gobierno central para conseguir la autorización. En paralelo también queremos que se cubran las plazas del cuartel de Almarza que vemos que cada vez hay menos agentes y más inseguridad», aseveró Arancón que indicó que está cubierto «al 80%» y agradeciendo el trabajo que hacen sus efectivos. «Tampoco pueden hacer mucho. A nosotros nos han dicho que por la noche hay tres patrullas de la Guardia Civil en todo Soria».
El regidor de Villar indicó que «entre los robos, gente que está haciendo obras le roban el grupo electrógeno, los sacos de cemento... Hay una inseguridad total. La gente va con miedo. Nosotros, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Villar del Ala hemos tenido que colocar una alarma», apuntó Arancón.
Respecto al dinero, «ellos -Subdelegación- dicen que no van a dar un duro porque no es de su competencia. No vemos normal que no sea de su incumbencia siendo como es el Gobierno de España y estando hablando de seguridad, ya que los asuntos de delincuencia les competen a ellos. Con este escenario, el montante del proyecto lo vamos a tener que pagar los ayuntamientos. Si nos aprueban el proyecto, que primero nos lo tienen que aprobar», indicó el alcalde de Villar del Ala que en su comparecencia ante los medios a las puertas de la Subdelegación del Gobierno estuvo acompañado por la alcaldesa de Valdeavellano de Tera, Laura Prieto y la concejala de Sotillo del Rincón, Inmaculada Medina.
Arancón destacó en sus declaraciones que conoce pueblos «de Castilla La Mancha, Pamplona o Logroño que cuentan con este servicio de videovigilancia que se visiona por agentes autorizados en caso de que se produzca algún incidente. Por eso pedimos al subdelegado del Gobierno que nos apoye, aunque dice que no puede hacer nada», lamentó.
Respecto a los plazos que se marcan, «lo antes posible vamos a entregar el proyecto definitivo a ver lo que nos dicen y, en caso afirmativo, solicitaremos también a la Diputación y a la Junta a ver si nos pueden ayudar a financiarlo porque cada día va a más y no tenemos recursos. Luego hablamos de la despoblación, pero ¿cómo no va a haber despoblación si la gente tiene miedo de estar viviendo en los pueblos con esta inseguridad?», concluyó dejando claro que el máximo objetivo es «garantizar la seguridad de todos los vecinos».