Las obras en la muralla de Berlanga de Duero restauran dos lienzos y los cubos
La intervención crea un archivo documental y ha permitido distinguir cinco periodos

Visita a uno de los cubos restaurados como mirador.
La Asociación de Amigos del Castillo de Berlanga de Duero (Soria) ha presentado los resultados de la fase I del Plan de Gestión de la Cerca Vieja, que han permitido la consolidación y restauración de dos lienzos de muralla y los cubos que los delimitan, incluyendo actuaciones de emergencia, la instalación de barandillas en zonas de especial riesgo de caídas, así como la correspondiente intervención arqueológica.
La delegada territorial, Yolanda de Gregorio, y el alcalde de Berlanga, Enrique Rubio, visitaron ayer las mejoras que dieron a conocer los responsables de la asociación. En esta primera fase se han invertido 170.000 euros , de los que 90.000 son una subvención de la Junta, a la que se han sumando aportaciones de otras administraciones e incluso se han captado fondos con un micromecenazgo.
El proyecto ha cumplido plenamente con las expectativas y la restauración de los lienzos de la muralla, junto con todas las labores realizadas en torno a la Cerca Vieja, ha sido un éxito rotundo, según explicaron los promotores.
El principal logro de esta primera fase, según recoge, ha sido la consolidación del lienzo L15 y la restauración de los lienzos L16 y L17, así como de los cubos C16, C17 y C18.
Estos elementos coinciden con los jardines del siglo XVI, lo que ha permitido incorporar un nuevo espacio a la visita del conjunto monumental, enriqueciendo la experiencia del visitante y, además, posibilita la celebración de eventos sociales y culturales en un lugar que hasta ahora presentaba graves problemas de seguridad, sobre todo en cinco puntos deteriorados que suponían un riesgo para los visitantes, pero que han quedado completamente solucionados, garantizando una visita segura.
Se ha creado un archivo documental sobre la Cerca Vieja que servirá como base para futuros estudios, valoraciones e intervenciones, además de utilizarse en labores de difusión y socialización del Bien de Interés Cultural.
También se ha podido conocer el registro arqueológico y la estratigrafía de la muralla y de los terrenos colindantes en varios puntos, información clave para su conservación y restauración. Junto a ello, se han elaborado y difundido los primeros estudios históricos sobre las cercas Vieja y Nueva de la villa.
El proyecto ha permitido, además, desarrollar un Plan de Gestión que organiza las etapas a seguir en cada fase, atendiendo a la realidad del entorno, y ha contribuido a poner en valor la importancia de esta construcción, que hasta ahora había quedado en segundo plano frente a otros monumentos de Berlanga de Duero como el castillo, el palacio y la colegiata, favoreciendo, a través de la difusión de estos estudios en ámbitos profesionales y sociales, que la muralla comience a ser apreciada en su justa medida.
Para llegar a estos resultados, desde el pasado mes de febrero se han llevado a cabo siete actuaciones en torno a la muralla medieval de Berlanga de Duero que coinciden, además, con los objetivos específicos de la primera fase del Plan de Gestión, centrados en establecer las bases para la conservación y puesta en valor de la Cerca Vieja.
En primer lugar, se ha realizado una importante labor de recopilación de documentación en archivos históricos, en segundo lugar se ha continuado con el trabajo de fotogrametría aplicado a dos ámbitos: por un lado, la muralla propiamente dicha y, por otro, las siete catas arqueológicas previstas y, por último, se ha efectuado una actuación arqueológica que incluye la lectura de paramentos y excavaciones en siete puntos de interés, así como la toma de muestras para análisis especializados.
El estudio ha permitido distinguir cinco grandes etapas históricas en la muralla: la andalusí (siglos X-XI), con varias fases constructivas; la castellana pleno medieval, vinculada a la construcción de cubos cilíndricos y troncocónicos; la bajomedieval, con reparaciones en el lienzo L11, el tapiado de la puerta Rondal y la apertura de la puerta de Santa María; la moderna, correspondiente a las obras impulsadas por los señores y marqueses entre los siglos XVI y XVIII.