Educación da por finalizada la crisis en el colegio de Navaleno
El director provincial de Soria, Alfredo de Pablo, indicó que la Consejería ha escuchado a las familias y ha puesto soluciones para recuperar la actividad docente en el centro pinariego

Colegio de Navaleno cerrado.
El director provincial de Educación en Soria, Alfredo de Pablo, aseguró ayer que ha vuelto la normalidad al colegio de Navaleno, después de que ayer los escolares regresaron a las aulas tras dos días de ausencia por decisión de sus padres, y da por finalizada la crisis en el centro pinariego.
Esta ausencia partió como una protesta por parte de los padres para solicitar seguridad en el colegio tras los altercados protagonizados por un vecino y padre de dos niños, que terminó con su detención y su posterior puesta en libertad con medidas cautelares para su familia.
De Pablo manifestó que desde la Consejería de Educación, a través de la Dirección Provincial, "se ha escuchado en todo momento a las familias y se ha intentado poner una solución para devolver la normalidad docente cuanto antes".
En este sentido, el director provincial confirmó que desde la Dirección Provincial se pidió más seguridad en la zona a la Subdelegación del Gobierno y la consejera, Rocío Lucas, habló con el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, para solicitar una mayor presencia de agentes.
Desde ayer y hasta final del curso un vigilante de seguridad privado, contratado por la Junta de Castilla y León, estará en la puerta de entrada del colegio.
Provincia
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Nuria Fernández
Una medida que estará reforzada por la vigilancia de los agentes de la Guardia Civil en los horarios de entrada y salida del colegio, una medida comprometida por el subdelegado del Gobierno, Miguel Latorre, en la reunión que mantuvo con los padres, entre los que existe preocupación por el comportamiento de este vecino que manifiesta en el pueblo que «es un enviado de Alá».
Como se recordará, el varón de 39 años acudió el pasado jueves al colegio para llevarse a sus dos hijos menores, al tener conocimiento de que su mujer le estaba denunciando por violencia de género.
Tras montar un escándalo en el centro educativo, salió del mismo con los dos menores y posteriormente se atrincheró en su casa. Solo la labor de un mediador de la Comandancia de la Guardia Civil le hizo desistir de sus intenciones y acabó entregándose a los agentes. El Juzgado ha decretado orden de alejamiento de su mujer y sus hijos, una pulsera antimaltrato, la suspensión de las visitas a los menores y la guardia y custodia para su pareja.
Este episodio alteró estos días la convivencia en Navaleno, en la que las distintas administraciones han colaborado para buscar soluciones ante la inquietud de los vecinos.
En este propósito han estado la Junta de Castilla y León, la Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento de la localidad, que, en un primer momento, contrató al vigilante de seguridad destinado al colegio para tranquilidad de los padres.
El alcalde, Luis José Lucas, no quiso realizar declaraciones sobre los acontecimientos de los últimos días en Navaleno.