Irene Frías, la centenaria de un pueblo de Soria que recorría 10 kilómetros a pie para vender pizarros y resina
Celebración en Bayubas de Abajo junto a sus familiares

Irene Frías, acompañada de sus familiares en la celebración de su centenario.
La iglesia parroquial y el ayuntamiento de Bayubas de Abajo ha acogido los actos de celebración del centenario de su vecina Irene Frías Molina. Un acto en el que estuvo acompañada de sus familiares, el alcalde, Juan José Oliva, y el diputado provincial, Enrique Rubio.
Irene Frías nació en Valdenebro, donde residió con su familia, donde acudió al colegio, aunque desde muy joven asumió importantes responsabilidades al ser la mayor de cinco hermanos. Recogía resina y pizarros para encender, que posteriormente llevaba a vender a El Burgo de Osma. Realizar aquel recorrido, tres veces a la semana, caminaba 10 kilómetros acompañada de su borriquilla, cargando con los productos que había recogido.

Entrega de la placa conmemorativa a Irene Frías por parte de Enrique Rubio.
Su juventud, por tanto, estuvo marcada por una combinación de responsabilidad, sacrificio y trabajo. Apenas terminada su etapa escolar, tuvo que enfrentarse a las obligaciones de la vida adulta y ayudar a sacar adelante a su familia.
Dejó Valdenebro y se trasladó a trabajar en Madrid en el servicio de una casa. Al caer enferma regresó a su pueblo y al final echó raíces en Bayubas de Abajo, donde se casó con Ceferino Abanades, con el que tuvo dos hijas, una familia que no ha dejado de crecer gracias a los seis nietos y nueve bisnietos que se han convertido en una parte fundamental de su vida y en su gran legado familiar.
Actualmente son sus hijas las que se encargan de sus cuidados. Pasan el invierno en Soria y, durante la época estival, en Bayubas. Irene goza de buena salud y de una excelente memoria. Hacer punto y la jardinería han sido sus grandes aficiones.