Losán logra un «apoyo suficiente» para su reestructuración y paga una nómina
El plan, que contempla una quita del 95% de la deuda, la venta de activos como la fábrica de Zamora y la intensificación de la actividad en el resto de las fábricas, está pendiente de su homologación por parte del juez

Instalaciones de Losán en Soria.
El plan de reestructuración de Losán, que supone una reordenación de la deuda y un programa para retomar la actividad industrial y alcanzar la rentabilidad, está en manos del juez. La empresa ha logrado un «apoyo suficiente» de los acreedores y ahora queda a la espera de que se emita un auto de homologación en el juzgado. Mientras, la empresa ha pagado una de las cuatro nóminas que adeudaba a los trabajadores.
Los integrantes de la plantilla empezaron este viernes a recibir en sus cuentas bancarias el ingreso de una de las cuatro nóminas adeudas. En el plan de reestructuración está ya contemplado saldar de forma íntegra la deuda salarial y aunque en el proyecto se establece que se realizarán los pagos una vez que esté en marcha el plan, la empresa ya ha dado un primer paso con el pago de una mensualidad adeudada.
Losán empezó a enviar a los acreedores su plan de reestructuración a mediados de este mes y el plazo para que éstos se pronunciaran concluyó el pasado día 18. Según fuentes conocedoras del proceso, el plan ha obtenido un «apoyo suficiente». Ahora será el juez el que tome la decisión definitiva. En el caso de que emita un auto de homologación, los acreedores que no estén conformes tendrán un plazo para presentar alegaciones.
La aprobación del plan de reestructuración, que busca evitar que la compañía entre en concurso, requiere un mínimo de aprobación de dos tercios del pasivo de cada clase afectada, salvo en las clases de acreedores con garantía real, como en el caso de las hipotecas, que se requiere una mayoría de tres cuartos.
El hecho de que en el entorno de Losán se hable de un «apoyo suficiente» puede indicar que no se ha conseguido la mayoría que de partida marca la normativa. Hay que tener en cuenta que la legislación española contempla, siguiendo el modelo anglosajón, la figura del arrastre de acreedores (cross class cramdown).
Esto significa que el plan puede salir adelante aunque haya clases de acreedores en las que no se haya conseguido mayoría suficiente. El juez puede decidir que el voto favorable de una parte de las clases de acreedores arrastren a las disidentes y se les pueda imponer el programa de reestructuración, siempre que se cumplan las premisas legales que estable el ordenamiento jurídico español.
El plan presentado por Losán establece 11 clases de deuda, de las que cinco tienen en común tener la consideración de privilegiada, con garantía real inmobiliaria o mobiliaria, compraventa precio aplazado, leasing mobiliario o deuda de nueva financiación) y no tienen quita pero se reestructura. Los restantes son clases de deuda ordinaria y subordinada. La deuda ordinaria tiene una quita del 95%. En el caso de la deuda subordinada la quita es del 100%.
La deuda total de Losán supera los 600 millones para los que se plantea la quita y reestructuración. Dentro del plan, los socios del grupo industrial se comprometen a una aportación de 10 millones de euros.
Además de la reestructuración de la deuda, la propuesta de Losán contempla un plan de viabilidad, en el que se produce una venta de activos en España, la fábrica de Zamora, y en el extranjero.
Para el resto de fábricas españolas se prevé la intensificación de la actividad, dado que actualmente están en una situación de «hibernación». En el caso del centro productivo de Soria, se renuncia a la producción de aglomerado y se apuesta por el tablero melamínico y el aserradero.
La intensificación de la actividad industrial se produce en dos fases. En la primera, de doce meses, tiene como objetivo alcanzar el 50% de la producción histórica de las fábricas. La segunda, también de doce meses, pretende lograr niveles de actividad máximos. El conjunto del grupo industrial alcanzaría la rentabilidad en el año 2033, aunque hay actividades que tendrían números positivos antes de esa fecha, como es el caso del aserradero de Soria, que lo conseguiría en 2027.
En cuanto a la plantilla, el plan prevé pasar de los 490 trabajadores actuales a los 600. En el caso de Soria, Tableros Losán pasará de 49 a 54 empleados y Solid Woods, el aserradero, de 10 a 30.