Heraldo-Diario de Soria

Cultura

El Numantino prepara la renovación de su exposición y utilizará la IA en el museo

La directora, Marian Arlegui, lidera un proyecto «pausado y tranquilo» que introducirá nuevas piezas, dará más espacio a periodos como el Neolítico o el Medievo y usará nuevas tecnologías «de forma sencilla, pero trascendente»

La directora del Numantino, Marian Arlegui, señala uno de los puntos en proceso de renovación.

La directora del Numantino, Marian Arlegui, señala uno de los puntos en proceso de renovación.MONTESEGUROFOTO

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El Museo Numantino de Soria trabaja ya en una importante renovación de sus exposición. Un proceso «pausado y tranquilo» en el que se incorporarán piezas recuperadas en los últimos años y se dará mayor espacio a periodos históricos que ahora tienen menor presencia. También introducirá la Inteligencia Artificial (IA) en un proyecto «sencillo, pero trascendente» que «hasta ahora no se ha hecho en ningún museo».

El museo, con más de un siglo de vida, afronta de esta forma su tercera gran renovación museística tras las de 1989, la más importante, y la ampliación de la Edad del Hierro en 2006. «El museo es un relato complejo de tiempo largo; la reforma debe hacerse de modo unitario sin sobresaltos, con continuidad y sin distorsione; tiene que tener un hilo y un respeto a esa narración profunda denuesta historia, trasladamos una imagen y es poderosa», explica su directora Marian Arlegui que desde la «humildad» confirma una renovación «con interés, esfuerzo mantenido del equipo y estudiando informes y bibliografías recientes». La renovación incluirá nuevas piezas, pero también, obligatoriamente su señalización. «La comunicación cultural en las salas de exposición permanente es una narración en donde objetos, palabras e imagen se combinan para escribir o crear una narración de historia. El Museo traduce la investigación a un publico general».

El museo apuesta por un reparto «equitativo» donde se traduzca el conocimiento generado en los últimos años de periodos como el Neolítico, la Edad del Bronce o la cultura visigoda. «Lo importante es que ahora van a incorporarse piezas que han ingresado en el museo desde los años 80, desde que se iniciara la denominada arqueología de gestión: un importante número de piezas altamente valiosas en su significación cultural».

Dos aspectos importantes a señalar. El primero, la «obligación» de trasladar a la sociedad el conocimiento que no estaba disponible ni en el 1989 ni en el 2006. «La exposición permanente de un museo es, efectivamente, permanente lo que no es sinónimo de eterna, tenemos más conocimiento y más objetos elocuentes de esa narración de la que hablábamos», asegura. Otro factor es la representatividad con el objetivo de sumar el mayor número de piezas de yacimientos de la provincia «para que la narración sea completa y refleje la riqueza provincial».

La disposición general seguirá manteniendo el orden cronológico: Ambrona y Torralba, dos de los yacimientos decisivos para el conocimiento del Paleolítico continuamente referidos por su importancia en la bibliografía europea. Merced una tratamiento más adecuado, el Neolítico «decisivo en la evolución cultural de la humanidad» tendrá la presencia elocuente de yacimientos decisivos para el conocimiento de este periodo en el continente europeo. «Gracias a los trabajos de Manuel Rojo en el valle de Ambrona y en la provincia lo conocemos en profundidad», explica. También habrá más espacio para el Campaniforme y la Edad Media, abarcando tanto a los visigodos como los capítulos de cultura judía, cristiana y musulmana.

Dentro de los capítulos citados se incluirán vasos campaniformes, dos cerámicas neolíticas «bellísimas en su sencillez» o una cota de malla del castillo de Gormaz. Aquí un matiz, porque además de las piezas en el ‘nuevo ’Numantino apuesta por reforzar el mensaje incluyendo imágenes que contextualizan las piezas para mejorar «la información que las piezas contienen intrínsecamente». «Ampliaremos las palabras del relato e incluiremos fotografías de yacimientos, para que no se interprete el objeto como una pieza solitaria sino en su contexto», detalla Arlegui.

Es en esa faceta de contextualización donde la IA y la digitalización tendrán un papel importante, aunque «no invasivo» porque «el museo es un lugar de introspección». «Estoy a favor de la introducción de algunos elementos digitales en la exposición», advierte Arlegui antes de recordar como José Luis Argente ya introdujo un sistema «pionero» dirigido a personas con problemas auditivos y visuales. Se utiliza en esta ocasión el trabajo de la IA considerando que es un medio, no un fin en sí misma. Esa llegada de las nuevas tecnologías será «de manera equilibrada» ya que «nunca vamos a renunciar a las palabras ni al ser humano en el museo. El Museo por su riqueza interna en contenidos no requiere ser un espectáculo», matiza.

El apoyo de la IA estará encaminado a «transmitir vida» con «una imagen que interpele añadiendo información en si misma». «Lo que vamos a hacer es trascendente, profundo, pero desde la sencillez». Evitando dar más detalles y procurando no alimentar expectativas, sí explica que «se va a incluir en ese relato que es de piezas y palabras» y añade « no se ha incluido en ningún ejercicio de museografía todavía, en ningún museo que conozcamos».

Cultura y muerte

Una de las manifestaciones culturales que ha de resolverse en la reorganización del Numantino es la incorporación del concepto de la muerte y sus rituales en las diferentes culturas, en los distintos periodos como parte esencial de la vida: se añadirá ahora ese al conjunto de las conocidas de Borobia así como las de Tierras Altas como dos culturas diferentes dentro de la romana. «Es una pieza que llama la atención, es verdad, es grande, decorada y epigráfica, pero hay que imaginarla en una necrópolis de incineración romana aun de tradición celtíbera, con un evidente carácter monumental porque así lo pretendió, el romano-celtíbero que la encargó», resume.

Otra de las piezas que se incorporará, en este caso cuando acabe su proceso de restauración, es la denominada copa de Berlanga. « el tiempo de restauración es el tiempo que la pieza necesite, no puede acelerarse», asegura. Será una de las piezas visibles de la nueva colección por su excepcionalidad y la profunda vida que cuenta de aquel soldado celtíbero en Britannia: «solo hay cinco conocidas hoy y eso le añade valor», recalca. Una pieza que destaca por su belleza pero también porque permite «construir cultura». «Hablamos de un militar que se pasó 20 años en muro de Adriano, que llega a tierras de Berlanga, que tal vez participó en la construcción del muro o pudo ver a Adriano, en una era tierra de frontera por lo que seguramente tuvo relación con los pictos...», especula la directora del Museo que incide «eso es lo que importa, la vida que hay detrás de los objetos y que se pueda sentir que en ellas hay personas». Ese mismo es el objetivo obligado del Numantino, conservar y relatar la historia de Soria a través de sus objetos.

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