Después del Candlelight de Medinaceli: siete rincones de Soria que serían escenarios perfectos para un concierto a la luz de las velas

El Candlelight celebrado en Medinaceli llenó su Plaza Mayor y dejó una de las imágenes culturales de septiembre en Soria; San Juan de Duero, Gormaz o San Baudelio permiten imaginar hasta dónde podría llegar una fórmula que une música, patrimonio y luz de las velas

El concierto Candlelight celebrado en septiembre llenó la Plaza Mayor de Medinaceli y combinó música en directo con uno de los grandes escenarios patrimoniales de Soria.Foto del perfil de @dejavuversiones y @hippiejulia

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Cientos de velas, música en directo y una plaza histórica completamente ocupada. Medinaceli demostró el pasado 12 de septiembre que el patrimonio de Soria puede convertirse durante unas horas en algo más que un escenario para visitar durante el día. Su Plaza Mayor acogió un concierto Candlelight organizado por el Centro de Iniciativas Turísticas de Medinaceli que recorrió musicalmente desde los años 80 hasta la actualidad. La respuesta llenó el espacio y dejó una estampa que invita a hacerse una pregunta: ¿qué otros rincones de la provincia podrían funcionar bajo la misma fórmula?

Los siete lugares que aparecen a continuación son una selección editorial de escenarios potenciales, basada en sus características patrimoniales y paisajísticas. Esto significa que se trata de imaginar cómo podrían funcionar y que estas propuestas carecen de una programación Candlelight anunciada. Algunos, además, requerirían autorizaciones y condiciones especiales de protección, conservación, seguridad y aforo. Precisamente ahí reside el atractivo del ejercicio: mirar algunos de los lugares más conocidos de Soria con otros ojos.

Soria a la luz de las velas: el claustro de San Juan de Duero

Pocos lugares resultan tan fáciles de imaginar iluminados por pequeñas luces como los Arcos de San Juan de Duero, en la capital. El antiguo monasterio de la Orden de los Hospitalarios de Jerusalén conserva su claustro del siglo XIII y una iglesia del XII. Turismo de Castilla y León lo considera uno de los monumentos más originales del románico español.

La sucesión de arcos haría prácticamente todo el trabajo visual. Una iluminación tenue permitiría remarcar las diferentes formas del claustro mientras un cuarteto de cuerda ocupase el espacio central. La proximidad del Duero completaría una propuesta capaz de unir arquitectura, paisaje y música a pocos minutos del centro de Soria.

El claustro es una de las partes más espectaculares del monasterio de San Juan de Duero.MARIO TEJEDOR

Soria a la luz de las velas: la fortaleza califal de Gormaz

En Gormaz la escala cambia por completo. La fortaleza domina el paisaje desde una posición elevada y Turismo de Castilla y León la presenta como la fortaleza de origen califal más grande de Europa.

Aquí el atractivo estaría en el contraste. Las velas crearían un espacio recogido dentro de una construcción monumental abierta a un horizonte enorme. Un concierto al atardecer, con el paisaje perdiendo luz mientras la fortaleza comienza a iluminarse, tendría una fuerza visual difícil de reproducir en un auditorio convencional.

Su valor histórico obligaría, por supuesto, a plantear cualquier actividad cultural desde criterios estrictos de conservación y seguridad. Como escenario imaginado, resulta uno de los más poderosos de la provincia.

El arco califal de la fortaleza de Gormaz, quizás la imagen más icónica del castillo. HDS

Soria a la luz de las velas: San Baudelio de Berlanga

La ermita de San Baudelio, en Casillas de Berlanga, ofrece justo lo contrario: intimidad. Construida a finales del siglo XI y de estilo mozárabe, Turismo de Castilla y León la define como una de las grandes singularidades de la arquitectura prerrománica soriana. Su interior conserva parte de las pinturas que cubrieron sus paredes, mientras otras piezas se encuentran hoy en instituciones como el Museo del Prado y museos estadounidenses.

Su célebre columna central, de la que parten los arcos como las ramas de una palmera, convertiría cualquier iluminación escénica en un elemento secundario. Bastaría una intervención muy contenida para crear una atmósfera extraordinaria.

Precisamente por el valor y la delicadeza del edificio, este sería uno de los espacios donde la idea requeriría mayores cautelas. Como imagen cultural, resulta fascinante; como proyecto real, la protección del monumento tendría que marcar cada decisión.

JOYA. La ermita de San Baudelio de Berlanga es considerada como una de las joyas del arte mozárabe en territorio de la Península Ibérica, sobre todo por su decoración. LUIS ÁNGEL TEJEDOR.

Soria a la luz de las velas: el castillo de Berlanga de Duero

A pocos kilómetros aparece otro candidato con una personalidad completamente diferente. Berlanga de Duero conserva una fortaleza que domina la villa desde lo alto y forma parte de un conjunto patrimonial cargado de memoria medieval. La localidad mantiene además la única puerta conservada de su antiguo cerco amurallado, la Puerta de Aguilera.

Un concierto de noche permitiría jugar aquí con dos escalas: la monumentalidad del castillo y la silueta de Berlanga extendiéndose a sus pies. Frente al carácter íntimo de San Baudelio, este espacio pide música con mayor dimensión y una puesta en escena capaz de dialogar con la piedra.

Castillo de Berlanga de DueroGetty Images

Soria a la luz de las velas: la ermita de San Saturio junto al Duero

San Saturio posee algo que los demás candidatos difícilmente pueden copiar: su relación directa con el río. La ermita se levanta sobre una cueva en la margen izquierda del Duero, entre los cerros de Santa Ana y el monte de las Ánimas. El portal turístico de Castilla y León la presenta como uno de los enclaves paisajísticos y emblemáticos de la ciudad, relacionado además con la literatura de Bécquer y Machado.

El templo actual comenzó a levantarse a finales del siglo XVII y su interior está decorado con pinturas dedicadas a la vida del santo. Pero para imaginar un concierto con velas resulta todavía más sugerente mirar hacia su entorno: el paseo, el roquedal y el Duero ofrecen un marco donde la naturaleza tendría tanto protagonismo como la arquitectura.

Los alrededores de San Saturio serán el punto de embarque.MARIO TEJEDOR

Soria a la luz de las velas: las calles medievales de Calatañazor

En Calatañazor, el escenario podría ser el propio pueblo. La localidad se alza sobre una peña junto al río Milanos y conserva una arquitectura tradicional que Turismo de Castilla y León destaca por su carácter medieval, con calles y plazas empedradas.

Aquí resulta fácil imaginar un formato distinto al de un gran concierto. Un recital reducido, un cuarteto de cuerda o una propuesta acústica podrían integrarse en alguna de sus plazas y permitir que la arquitectura tradicional formase parte de la experiencia.

Las velas repartidas entre piedra, madera y calles estrechas crearían una imagen alejada de cualquier montaje de gran formato. Calatañazor pediría precisamente lo contrario: poca infraestructura y mucho protagonismo para el lugar.

Las calles empedradas y la arquitectura medieval de Calatañazor convirtieron al pueblo soriano en uno de los escenarios elegidos por Orson Welles para rodar Campanadas a medianoche.Getty Images

Soria a la luz de las velas: las ruinas de San Nicolás

En pleno casco antiguo de Soria, las ruinas de la iglesia de San Nicolás ofrecen uno de esos escenarios donde apenas hace falta imaginar demasiado. Del antiguo templo románico permanecen el ábside, parte de la torre y otros elementos arquitectónicos, además de restos de pinturas murales vinculadas a Santo Tomás Becket. 

El lugar suma además una característica decisiva para esta selección: ya funciona como auditorio al aire libre para conciertos y actividades culturales después de los trabajos de recuperación y puesta en valor desarrollados entre 2009 y 2011.

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La piedra desnuda, los restos del templo y el cielo abierto crearían un marco especialmente potente para un concierto iluminado con velas. Un cuarteto de cuerda o un recital acústico permitirían aprovechar la propia arquitectura como parte de la puesta en escena, con una escala más íntima que la de una gran plaza.

Ruinas de San NicolásMARIO TEJEDOR