«Hay muchos nervios. Espero poder leer el pregón y aguantar sin llorar»
La jurada de El Salvador, que se subirá al balcón del Ayuntamiento junto a su marido para abrir las fiestas de San Juan, espera el momento con emoción y mucha ilusión

Los jurados de El Salvador y pregoneros, María José Martínez y Miguel Mochales.
Los jurados de la cuadrilla de El Salvador, flamantes pregoneros de este año, cuentan las horas que les separan de vivir este momento tan especial cuando a las 23.00 horas salgan al balcón central del Ayuntamiento de Soria y abran las fiestas de San Juan. A sus pies, cientos de sanjuaneros, sorianos y forasteros, que jalearán cada una de sus palabras esperando los tradiciones ¡Viva Soria! ¡Viva las fiestas de San Juan!
Este martes, un pequeño ensayo que sirvió como toma de contacto para lo que está por venir. La jurada, María José Martínez, sin poder ocultar lo nerviosa que estaba. «Tengo nervios, muchos nervios, ya no queda nada», explica. Junto a ella el jurado, su marido Miguel (Maikel) Mochales, algo más tranquilo aunque sin descartar que los nervios puedan atraparle cuando llegue el momento.
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El pregón está escrito por la jurada. «Lo escribí una noche que me quedé en la terraza de casa y me salió del tirón. Se lo envié al día siguiente a mi marido, que estaba trabajando, y le gustó así. No tuve que cambiar nada». Es un texto con frases que riman y en el que se va haciendo un recorrido por todos y cada uno de los días de San Juan: «Si algo funciona, para qué lo vas a cambiar», explica la pregonera.
La idea es que sea María José la que, en solitario, dé el pregón pergamino en mano. «Yo la apoyaré permaneciendo a su lado y ayudando en caso de que sea necesario. La apoyo a muerte y tengo la seguridad de que lo va a hacer bien», destaca el jurado. Y es que la jurada no descarta «ponerme a llorar en cualquier momento y que se me quiebre la voz» reconociendo la ilusión que le hace vivir este inolvidable momento pero también los nervios por la enorme responsabilidad que conlleva dar el pistoletazo de salida a las esperadas fiestas de San Juan. No en vano, asegura, «llevo llorando desde enero, cuando me enteré que iba a ser jurada de El Salvador, mi barrio de toda la vida y donde mis padres fueron jurados también en 2001 aunque ellos no fueron pregoneros, en ese aspecto, soy pionera».
Durante la pasada cena de los cuatros, el sábado antes de la Compra, la jurada hizo una lectura del pregón a los miembros de la cuadrilla. Muchos lo escucharon ese día por primera vez ya que hasta entonces, solo unos pocos elegidos conocían el texto. «Les gustó mucho a todos y les emocionó. Hubo algunos que lloraron». Y es que, una vez que uno se mete en una cuadrilla y en la dinámica de las fiestas, que las vive y las siente de verdad, es inevitable que los pelos no se te pongan de punta en más de una ocasión. Y sobre todo en el caso de la jurada, que cumple, con el bastón de mando en la mano, uno de sus mayores sueños multiplicado en este caso con el premio de poder ser pregonera y consciente de este regalo ya que fueron diez los pregones presentados este año que se votaron de forma anónima entre los jurados, sin conocer la identidad de sus autores en una primera vuelta.
De estos diez se quedaron finalistas tres: los pregones de El Salvador, Santo Tomé, San Clemente y San Martín y San Miguel. En una cena en la cuadrilla de San Juan las tres parejas de jurados dieron lectura a sus pregones y los jurados decidieron que fuera El Salvador el ganador. Su premio, subir al balcón del Ayuntamiento con el resto de jurados en la escalinata del Consistorio y Soria entera a sus pies para abrir las esperadas fiestas de San Juan.