Los trabajadores de Sarrió en Soria votan sí al recorte salarial recuperable
La asamblea aprueba un descenso del 15% durante seis meses este año que la empresa se compromete a devolver a la plantilla antes de finales del año 2027

Sarrió en Almazán.
La asamblea de trabajadores de la planta de Sarrió de Almazán (Soria) ha apoyado de forma mayoritaria un recorte del 15% del salario durante seis meses este año que la empresa se compromete a devolver antes del 31 de diciembre de 2027.
Este es el acuerdo que sometió el comité a votación tras varios días de negociación con los representantes de la empresa. La propuesta inicial fue un recorte salarial durante año y medio, según informó el presidente del comité de empresa, Raúl García.
El 76% de los 85 trabajadores que votaron respaldaron la propuesta presentada por el comité y que afectará a toda la plantilla formada por 110 trabajadores.
Pluses y extras
Durante este periodo se mantendrá los pluses y las pagas extraordinarias intactas. Además, la empresa se ha comprometido a no realizar más recortes hasta que no se pague esta deuda a los trabajadores.
La rebaja comienza a aplicarse en la nómina de febrero. Según las mismas fuentes, la empresa trasladó, en la mesa de negociación, la información económica de la planta adnamantina que no pasa por su momento más boyante.
El año pasado se ejecutó una parada de 90 días y en 2023, la parada fue de 120 días a lo largo del año. En total 210. En este 2025, parece que la situación no es tan complicada y las ventas han sido buenas en el arranque del año, « la empresa ha sido clara y nos ha pedido tiempo para afianzar su posición» y hacer frente a la situación que arrastra, «a la vez que nos indicaron que a pesar de ella en los años anteriores han pagado nuestras nóminas», explicó el presidente del comité que también expuso que la empresa dio a conocer su compromiso para mantener el empleo en la fábrica adnamantina.
La dirección de la planta ya aplicó un recorte salarial a los trabajadores de Sarrió, como medida de ajuste en 2017 y que se ha ido devolviendo desde entonces.
En las recientes negociaciones que se han llevado a cabo en estos días, la empresa trasladó a los representantes de los trabajadores en la posibilidad de invertir en un futuro, dado que uno de los problemas es el elevado gasto energético que tiene la fábrica de Almazán.
Además, también valora la posibilidad de incrementar la producción que los dos años anteriores fue baja y alcanzar las 42.500 toneladas de cartoncillo en el año 2029 y a partir de ahí dar el salto a las 50.000 toneladas.
El presidente del comité de Sarrió en Almazán mostró una satisfacción moderada con este acuerdo y manifestó que « a los trabajadores ya han puesto su granito de arena» ante una situación complicada de la empresa, a la vez que apeló a las administraciones provinciales y regionales para apoyar a la empresa si lo necesitara en un futuro, «se trata de 100 familias y es un motor muy importante para Almazán», concluyó Raúl García.