Parece de juguete, pero se come: el turrón más bonito es multicolor, artesanal y está hecho con mantequilla de Soria
El turrón de mantequilla de Soria, con Denominación de Origen, se reinventa y conquista desde Mantequerías York hasta pastelerías icónicas como Almarza, González o Dulces Duero

Turrón arcoíris de Mantequerías York, una creación soriana que combina mantequilla D.O.P. y mazapán con una estética única y artesanal
Hay dulces que parecen salidos de un sueño. Y esta Navidad, uno de ellos se exhibe con descaro en la vitrina de Mantequerías York, en Soria. Un turrón que, lejos de seguir la estética tradicional, luce los colores del arcoíris, se decora con crema de mantequilla teñida y está hecho con un ingrediente tan local como exquisito: la mantequilla dulce de Soria con Denominación de Origen.
Lo que parece una pieza de repostería artística, es en realidad una receta elaborada artesanalmente en el obrador de esta casa fundada en 1952, que lleva décadas defendiendo la tradición repostera soriana.
El turrón arcoíris de Mantequerías York: una fantasía real hecha con producto local
Pese a su estética tan llamativa, este turrón está elaborado completamente a mano, con capas internas de distintos sabores y colores (fresa, vainilla, pistacho, cacao) sobre una base de mazapán.
La cobertura, también hecha con crema de mantequilla teñida, se decora con motivos navideños para completar la fantasía. El resultado es un dulce que no solo destaca por su belleza, sino por la suavidad, dulzor y untuosidad en boca que solo un ingrediente de calidad como la mantequilla D.O.P. de Soria puede aportar.
Esta mantequilla, elaborada sin fermentación ni sal, tiene un sabor delicado, ligeramente dulce, y una textura sedosa que la hace perfecta para la repostería navideña.
Soria
El turrón artesano de este pueblo de Soria nada tiene que ver con el industrial y eleva tu bandeja navideña
Patricia de la Torre
Confitería Almarza y Dulces Duero: el clásico turrón suizo con mantequilla como centro
Más allá del colorido arcoíris de York, otras confiterías sorianas han apostado por fórmulas que siguen emocionando por su sabor y elegancia. Es el caso de Confitería Almarza, en Almazán, y Dulces Duero, en Soria capital, donde el protagonista de la Navidad es el turrón suizo.
Este dulce (de estética sobria pero de técnica impecable) se compone de capas de mazapán, praliné y mantequilla montada, lo que le confiere una textura equilibrada entre densidad y cremosidad. Un bocado refinado, sin estridencias, que encarna a la perfección el concepto de artesanía repostera.
Confitería González: el contraste más intenso entre mantequilla y trufa
Para quienes buscan algo más goloso e intenso, el turrón de mantequilla y trufa de Confitería González, también en Almazán, es una propuesta imbatible. Con capas bien definidas de mazapán, mantequilla, nata y una base de trufa de chocolate negro, logra el equilibrio entre dulzura, textura y carácter.
Decorado con cerezas confitadas, merengue y detalles de chocolate, es uno de los dulces navideños más completos y celebrados entre los fieles de esta casa, que cada año esperan con ansia su edición limitada.