Cultura
El pequeño pueblo de Soria donde ha encontrado refugio el pintor Fernando Mastretta
La población en la que el artista pasa temporadas dando vida a sus lienzos se encuentra en el sur de la provincia
Fernando Mastretta es un artista muy vinculado a Soria, como demuestran estas obras
El pintor Fernando Mastretta (Barcelona, 1961) encuentra su máxima inspiración en un pequeño pueblo de Soria, pedanía de Arcos de Jalón donde pasa largas temporadas trabajando en su casa-taller. Lejos de las prisas y el ruido del mercado del arte convencional, este entorno rural le ofrece el escenario perfecto para el recogimiento, la calma y la introspección. Es precisamente aquí donde el artista conecta con una luz singular que se ha convertido en el elemento vertebrador de su pintura.
Este refugio artístico lo ha encontrado en Jubera. "Empecé a ir a Medinaceli a principios de los 90 del siglo pasado. En ese tiempo el ambiente artístico en la villa era muy potente. Juan Giralt tenía casa allí. Y no hay que olvidar a Romulo Macció, uno de los mejores pintores de Argentina ni a Ignacio Gómez de Liaño. Había gente de muchas partes. Medinaceli era un punto cercano que conservaba el exotismo de lo antiguo", explica Mastretta.
En una de sus muchas excursiones por la zona, "que cuenta con un radio de acción impresionante con sitios increíbles, descubrí un pequeño pueblito, Jubera, en las hoces del río Jalón", continúa. Por aquél tiempo "se acababa de terminar la autovía y estos pueblos que antes cruzaba la nacional habían entrado en un bucle de decadencia y empezaron a despoblarse". Pero Mastretta, lejos de mirar hacia otro lado, vio que se vendía una casa "y la compré". Poco a poco "la fui restaurando hasta convertirla en una casa-taller". Lo cierto, asegura, "es que tenía mi estudio en Madrid pero fui trasladando todo a Jubera donde he pasado temporadas concentrado en trabajar".
A la hora de restaurar la casa, una de las cosas que recuerda con cariño es "un tronco de sabina que pude reutilizar a modo de pilar. Al limpiarlo empezó a brotar el olor de la sabina, alcanforado. El árbol seguía vivo a pesar del tiempo transcurrido después de quitarle la suciedad. Fue un momento muy sorprendente".
Jubera le atrapó. Y eso, destaca, "a pesar de la dificultad de coordinar el transporte, la entrega de material... Es complicado tener wifi allí... Es un entorno que aún no ha solucionado esos problemas". Pero, frente a estas dificultades, el artista catalán habla verdaderas bondades de este rincón soriano que se ha convertido en su refugio: "Cuenta con una fauna impresionante, humedales, ríos subterráneos, cerca hay una explotación de hierro de la época romana al aire libre, hay un salto de agua espectacular... Nunca había vivido con tanta historia alrededor", apostilla.
Sin embargo, para Mastretta, Jubera no es solo un lugar de descanso, sino un espacio de trabajo crucial. "Soria me ha marcado muchísimo en lo que significa la luz y el aislamiento para poder pintar", reconoce el autor, destacando que la altitud y la nitidez del cielo de la zona dotan a sus cuadros de una claridad imposible de replicar en otros entornos.
"La luz es brutal. Una luz que hace que los perfiles y los volúmenes están resaltados. Con sombras profundas y luces muy brillantes que provoca que los contrastes con los perfiles de las cumbres y las rocas queden muy marcados", asegura. El resultado, continúa, "es un paisaje como modelados con los dedos. El mínimo accidente orográfico se percibe"
Esta luz, añade Mastretta, "se interrumpe enseguida hacia Guadalajara, hacia La Rioja y tampoco lo he encontrado en Zaragoza. Esta luz se encuentra en una zona muy concreta y tiene una belleza muy singular", asevera. Es una paleta de colores de "ocres, azules y verdes ya que aunque son tierras de secano hay mucho verde también cuando llueve".
La obra gestada entre las paredes de su casa de Jubera ha viajado mucho más allá de las fronteras provinciales. Estas pinturas, cargadas de vivencias, texturas y recuerdos ligados a su retiro soriano, se han expuesto en grandes galerías de Madrid y en prestigiosas ferias internacionales de arte contemporáneo como ARCO en Madrid, la Feria de Colonia o en México.
Ahora muchos de los lienzos pintados en Jubera han aterrizado en el Palacio de la Audiencia de la mano de la muestra 'Hecho en Soria' donde expone "17 cuadros grandes y cuatro más pequeños". Con esta muestra Fernando Mastretta rinde un sincero homenaje a la provincia y a Jubera, el rincón que le enseñó a mirar la luz de una manera diferente. La exposición, organizada por la Fundación Duques de Soria junto a la colaboración del Ayuntamiento de Soria, puede visitarse hasta el 29 de agosto.