La dulzura en su caso no es un pecado. Hacer pasteles, tartas y bizcochos le da «mucha vida» a esta joven emprendedora que acaba de abrir negocio junto a la plaza de toros de Soria. Antes hubo una suerte de circunstancias: tres carreras empezó hasta encontrar lo que verdaderamente le gustaba y hacía feliz. Por no hablar de la madre recién llegada de Ecuador que recaló en Soria porque el billete hasta Asturias -donde también tenía amigos- era más caro. Aquella madre era la suya y le debe, además, el nombre. Lo demás es cosa suya. Hablamos con Mariana Robles Córdoba, autónoma, experta en pastelería.